13 de marzo de 2014

8 días en Nueva York. Día 1: recorriendo el centro de Manhattan

¿Tienes planes hoy?
Tras la llegada el día anterior, nos despertamos muy pronto los dos, los biorritmos aún no se han acondicionado al nuevo horario y, a pesar de que no llevábamos muchas horas durmiendo, para nuestro cuerpo eran las 3 de la tarde. Allí solo las 7 de la mañana.
Broadway

Al mirar por el ventanuco del Hotel del Terror, a muchos metros de altura del suelo, vemos, y hasta se escucha lejanamente, que la vida ahí fuera ha empezado.

Antes de poner un pie en el ecosistema que teníamos por moqueta, miro debajo de la cama, no estoy aún segura de que esta habitación no tenga mascota también. Después, llega el shock de enfrentarte a ese baño de postguerra. 

Decidimos ducharnos casi con los ojos cerrados, bajar el nivel de exigencia, así que tras hacerlo, vestirnos y coger las fotocopias de los pasaportes (los originales no los llevamos), nos echamos a la calle a buscar algo que desayunar.

Los puntos más relevantes del día serían los siguientes:

Índice día 1 en Nueva York



¿Cómo os lo explicamos? Hacía un día precioso, tras atravesar la puerta giratoria del hotel, enfrente, el Madison Square Garden, en medio de Manhattan, te encuentras con la selva urbana. Llevábamos mil mapas, apuntes, anotaciones, pero todo en modo caótico, no os vamos a engañar.

La llegada a una ciudad nueva siempre es desconcertante. Si esa ciudad, además, está fuera de tu país, es inquietante, no digamos si está fuera de tu continente. Si en esa ciudad se habla una lengua diferente a la tuya, es raro. Si, además, de ser diferente tú no la dominas, empieza a ser temerario. Si esa ciudad es Nueva York… lo que ocurre es que el primer día, a primera hora, estás tan alucinado que la mandíbula se te cae a los pies , se te dilatan las pupilas y los párpados no responden…. Mientras, te das cuenta que entre ruidos de coches y sirenas lo que más de escucha es “Don’t block”.

Séptima Avenida

¡Madre mia! qué obsesión con que no te interpongas en salidas de emergencias, pasos de cebra, puertas de tiendas, el metro, por favor ¡Qué estrés! Que allí dónde te pares te aparece una cabecilla diciendo ”don’t block, don’t block”. No era consciente de lo felices que vamos por la vida aquí, que nos paramos en cualquier lugar ¡somos unos irresponsables!. Allí, es que no tiran ni un papelito al suelo en las puertas, pero no por limpieza, sino por no bloquear la salida. Tienen los protocolos de seguridad totalmente interiorizados.

Times SquareEn la 7 Av, que es donde estábamos nosotros, no sabemos si ir hacia la derecha a la izquierda. Tomamos el camino hacia la derecha y buscamos un lugar donde desayunar. Tras varios desayunos descubrí, al menos yo, que el café que tenía que tomar era uno de moka y vainilla sin azúcar. Nos tomamos unos muffins y comenzamos con un día loco en el que caminamos sin parar dirección Times Square, para verla de día (aquí os comentamos nuestra experiencia en este lugar).

Esos primeros pasos por Manhattan son impresionantes, los rascacielos con esas fachadas rectilíneas, para unos recién llegados, son impactantes. La vida en la calle está al 100%, los taxis amarillos, esos camiones que ves por primera vez y te parecen trailers en medio de una ciudad. Mucho ruido, no sabemos muy bien donde mirar, ni qué decir, solamente sonreimos.

Con la luz del día, Times Square es menos apabullante, se agradece. Observamos lo que habíamos visto la noche anterior y empezamos a disfrutar muchísimo. A hacernos fotos divertidas, a relajarnos y acercarnos a casi todas las esquinas como dos crios.

Tomamos dirección a la 5 Av. La famosa y popular 5 Avenida de Manhattan. Una avenida comercial llena de escaparates, a cuál más llamativo, que cruza la isla de Norte a Sur.

En no demasiado tiempo llegamos a la Catedral de St Patrick, sita en la misma calle y frente al Rockefeller Center.

Catedral St Parick Nueva York

El contraste del edificio religioso neogótico de mármol entre rascacielos, edificios espejados y el tráfico del lugar resulta impactante. No habíamos visto nunca hasta el momento cómo se integran elementos arquitectónicos tan dispares. Es la catedral católica de estilo neogótico más grande América del Norte. Fue construida a finales del s. XIX. Entramos en su interior, la visita es gratuita.

Catedral St Parick Nueva York

A la salida, cruzamos la calle para acercarnos a la Plaza del Rockefeller y Rockefeller Center. Dadas las fechas, finales de octubre, aparte de empezar a encontrar algunas calabazas (Halloween) durante el viaje, nos encontramos que acaban de montar una de las conocidas pistas de patinaje con vistas a la Navidad.

Plaza Rockefeller

 En la propia Plaza Rockefeller hay una tienda de Lego curiosa si os apetece verla.  En ese momento nuestra intención no es aún subir al Top of the Rock, es el primer día en la ciudad y queremos pasear y orientarnos un poco, así que retomamos la 5 Av. y seguimos recorriéndola.

Rockefeller Center

Nos paramos en varios escaparates, algunas firmas conocidas y demás, pero nuestra intención tampoco es comprar, no tenemos la mente para compras. Es más la ansiedad de ver, y mirar, y ver, y mirar, seguir encontrando cosas en el camino.

Nos vuelve a llamar la atención un nuevo contraste en medio de la avenida, otro edificio, St Tomas Church, parece haberse colado entre la modernidad. No entramos en su interior y continuamos por la larga 5 Av..

El siguiente lugar emblemático que aparece ante nuestra vista es el The Trump Tower, un edificio característico que nos pareció mucho más bonito en directo que en fotografía. Con nuestro equipo fotográfico, que entonces era aún más reducido, no nos caben los edificios, acabamos en posiciones imposibles en medio de la multitud intentando meterlos en el encuadre sea como sea…

St Thomas Church Trump Tower


A todo esto, mientras paseamos por esta larga avenida, nos da tiempo a fijarnos en detalles neoyorkinos impactantes y que irán aumentando cada día. En este primer día, empezamos a darnos cuenta que hay infinitos tipos de vehículos para el cuerpo de policía. Camiones, motos, coches con culo, sin culo, tipo pick up, “carritos de golf”… La flota automovilística alcanza infinitos modelos diferentes, a los que a muchos. así a priori, no les vemos utilidad y, en alguno dudamos que los polis ni siquiera entren...

Nueva York Policía Nueva York
















En Nueva York, existe un trozo de Muro de Berlín, parece que está ligeramente escondido, pero si tenéis curiosidad, caminando por la 5 Av., debéis girar en la calle 53 y, antes de llegar a Madison Av, pegado a Paley Park.

Trozo Muro de Berlín Nueva York

Paley Park  es un parquecillo, precioso, con una fuente, destinado a fumadores, aunque no había casi nadie, lo encontraréis. Un rincón curiosos y muy agradable para sentarse un poquito y retomar energías, aparte de ver ese cachito de la Historia en el Muro de Berlín.

Paley Park

Volvemos a la 5 Av. y la cruzamos, por azar, entramos en una calle, la 52, en la que encontramos un edificio muy curioso. Nos llama la atención y lo fotografiamos pero no llegamos a alcanzar exactamente qué es. Cosas del destino, que justo el día que volvimos a Madrid de este viaje, al mediodía pusieron la peli de “Un día inolvidable” y salió este edificio y lo que era… El Club 21, un restaurante.

Club 21 Nueva York

Que por cierto, esa es otra, cuando vuelves de Nueva York, te puedes ver cualquier película, buenas, malas. De hecho, las comedias románticas son un filón, porque tienen imágenes de todos los topicazos neoyorkinos y, como tú acabas de volver, todo te hace tanta ilusión que te da igual de que vaya la película. Este efecto, además, puede durar bastante meses, para desgracia de las personas que ven una peli contigo y constantemente les dices, “mira, mira, ahí estuve yo” y te miran con cara de “animalico, que no sabe salir de casa…”.

Quinta Avenida Nueva York

Continuamos por la calle 52 hasta su cruce con la 6 Av. La llamamos así porque es como la llaman allí, a pesar de que, a mediados del s. XX, su nombre fue cambiado oficialmente por la Av. de las Américas. Al pasear por ella veréis carteles con los dos nombres. Seguimos caminando por la 6 Av., en este caso como retrocediendo por nuestros propios pasos. Tenemos que comer, se acerca la hora.

Sexta Avenida Nueva York

Llegamos hasta Broadway a la altura casi de Times Square. Madre mía, Broadway, ahora volvemos a ver el Nueva York que siempre imaginas en estado puro. 

Los carteles que anuncian los espectáculos se reparten por todas partes y parecen colocados con mimo, en un desorden ordenado, que crea una estampa perfecta. Esa imagen se ha quedado en nuestra mente.

Broadway

Las comidas no recordamos exactamente cómo las hicimos, tuvimos mucha ensalada de McDonalds, que por cierto, hay uno en cada manzana, es una cosa exagerada. Otros días comimos en algún lugar así, de comida rápida también. Y se nos mezclan días con días, salvo en los que hicimos algo más especial que os los iremos diciendo. Así que suponemos que éste, que era el primer día, acabaríamos en un McDonals del lugar.

Broadway

Lo que sí recordamos claramente es que sabíamos que en Broadway hay una tienda de M&M que queríamos visitar. Allí cogimos una bolsa enorme que nos acompañaría toda la semana como postre a nuestras comidas.

Tienda M&M Nueva York

La tienda se presta a sacar tu lado más infantil, tiene infinitas chorradas relacionadas con los chocolatitos de colores y, como te sientes tan feliz y desinhibida, posas con los peluches, los caramelos, las tacitas, en fin…
Esto es lo que tiene también Nueva York que te da juego para sacar tu lado más divertido e informal. 

Tras darle un buen meneo a los chocolates, con energía en el cuerpo, nos dirigimos hacia The New York Pulic Library, la Biblioteca, pegadita a Bryant Park. Este parque, a finales de octubre, se convierte en una pista de patinaje sobre hielo, que en nuestra visita estaban montando.

Bryant Park

Este espacio ha sufrido muchas transformaciones a lo largo de la Historia hasta llegar a la apariencia actual, donde se puede ver a los neoyorkinos relajados disfrutando de su tiempo libre. A finales de los 80, era un espacio conflictivo donde se traficaba con droga, pero su rehabilitación ha convertido este espacio en un lugar realmente agradable desde donde se ve la Biblioteca Pública a la que nos dirigimos.

The New York Public Library

Volvemos a nuestra época de estudiantes cuando entramos dentro de este precioso edificio. Merece la pena entrar en su interior y visitarla, nosotros dedicamos un buen rato a la misma y hacer un poco el payaso y plasmarlo en fotografías ¡Que no vamos a compartir aquí! Es una de las bibliotecas más importantes del mundo, en su interior alberga más de 3 millones de libros. Es importante que tengáis en cuenta que los domingos permanece cerrada.

The New York Public Library

El ambiente en los exteriores es tranquilo, hay bastante gente que entra y sale. Nos llama la atención que encontramos a lo largo de todo día, alrededor de muchos rincones, sillas, mesitas, bancos donde sentarse, puestos aleatoriamente, y que motivan a que los ciudadanos disfruten de la ciudad con comodidad. Nosotros, no queremos ser menos y hacemos una pausa en el camino.

The New York Public Library

Nuestro siguiente destino es la Estación Central. Como veis el día da de sí pero, claro, es que desde las 7:30 en la calle, da para mucho, sobre todo ,si te pilla lleno de ganas.

Edificio Chrysler Nueva YorkEs importante saber que se nota enseguida la caída de la luz, al estar en una zona llena de rascacielos y edificios de gran altura, la luz en el momento que pierde verticalidad entra con mayor dificultad.

Camino de la estación nos encontramos con uno de los rascacielos más bonitos de la ciudad, el edificio Chrysler. Es el tercer rascacielos más alto de la ciudad, destaca por su estilo Art Deco. Durante el primer año de su construcción contó con el privilegio de ser el rascacielos más alto del mundo, con esa aguja de 60 metros que lo caracteriza sobre su cúpula. Se encuentra en la Av Lexintong con la calle 42. Desde luego es uno de los edificios favoritos para neoyorkinos y visitantes, destaca su elegancia.

La Estación Central (Grand Central Terminal) la hemos visto tantas veces en películas, se encuentra en Park Av. con la calle 42. Es la estación con mayor número de andenes del mundo. Podemos deciros que en el momento que entramos en su interior, sentimos un microclima. Qué calor, igual era la metabolización de los M&M, no lo sabemos. El recibidor principal nos hace casi sentirnos actores de alguna película. 

Paseamos por ella, encontramos en su interior las taquillas, marquesinas, bajamos a algún andén para ver cómo son. Nos encontramos con alguna cafetería, una especie de mercado. Es como un segundo mundo concentrado en la impresionante estación.

Grand Central Terminal

La verdad que el calor no disminuye y decidimos salir un rato y que nos dé el aire. Hemos estado en tantos sitios que nos hemos venido arriba. Paseamos por Manhattan con una soltura y una alegría. Ni nos hemos planteado en todo el día coger un medio de transporte, como si estuviéramos en cualquier capital de provincia.

Grand Central Terminal

Miramos el mapa y nos damos cuenta que no estamos muy lejos de los edificios de las Naciones Unidas ¿Por qué no ir?

Y con esa soltura, entre foto y foto, en uno de esos edificios espejados que tanto se ven por la zona decidimos hacernos una autofoto con nuestro reflejo. Nos ponemos agarrados, poniendo caras, apuntando al espejo. Posturitas, gestos, moñadas… disparo de foto, otro disparo, hasta que vemos una sombra que se mueve… sí… detrás del espejo un grupo de personas miraba nuestro lamentable espectáculo y nos saludaban… 

Así que, compañeros, cuidado con los reflejos imposibles, cuidado cuando penséis que nadie os ve, en Manhattan, en cualquier lugar no solo os pueden estar viendo, sino descojonandose de vosotros. Devolvemos el saludo sonrientes, intentando no parecer afectados, lo mejor es  fingir que somos alemanes, italianos o de cualquier otra nacionalidad, ante todo, defender la dignidad del espíritu español… y proseguimos el camino.

Naciones Unidas Nueva York

Bajamos por la 42 hasta la 1 Av. donde se encuentran los edificios de Naciones Unidas. Los visitamos por fuera. Y, cuando miramos el reloj, nos damos cuenta de que ahora sí que tenemos que acelerar.

Naciones Unidas Nueva York

Y es que los viernes por la tarde, de 16.00h a 20.00h, la entrada al MOMA (Museum of Moderm Art) situado West 53rd St, es gratuita. Así que nos dirigimos para allá, caminando, como no…

En el trayecto, callejeando, descubrimos más imágenes de Manhattan, las disfrutamos y empezamos a notar algo de cansancio.

Museo MOMA Nueva York

Una vez que estamos en el MOMA, la cola es larga, por supuesto, mucha gente sabe que es gratuito, pero va bastante rápido. Merece la pena, aunque de los gustos personales de cada uno y las exposiciones temporales del momento. Está permitido realizar fotografías,eso sí, las mochilas tendrán que quedarse en consigna. A nosotros nos pareció al menos curioso e interesante.

Museo MOMA Nueva York

En el MOMA se nos hizo de noche, por supuesto, a la salidamse nos ofrece la noche neoyorina. Ahora, las calles las iluminan los faros de los coches, sobre todo, taxis y los edificios.

Paseando, nos vamos acercando hacia la zona del hotel, cogemos de nuevo la 5 Av, y en ella buscamos una tienda conocida por una película Big, dónde está el popular piano, FAO Schwarz, hace esquina con la 58. Cualquier disculpa es buena para acercarnos a un lugar donde poder hacer un poquito más el cabra.

Juguetería FAO Schwarz

La verdad, el piano nos decepcionó, eso sí, con ganas me habría hecho un paseito por encima de sus teclas pero, claro, vi que la edad máxima que paseaba por ahí no era superior a los 5 años. Eso me hizo reflexionar y dió un poco de luz a nuestras vidas.

Independientemente del piano, la tienda, si tienes un lado infantil en tu interior, te gustará, es que es enorme y tiene de todo. Como te pille un poco animado es un filón para hacerte un album fotográfico para la posteridad e intimidad (si quieres que la gente te siga tomando en serio). Grandes momentos en su interior…

Juguetería FAO Schwarz Juguetería FAO Schwarz
















No nos queda aliento para mucho más, ni piernas, ni casi vida. Cenamos, eso seguro ¿El qué? No lo sabemos, un espacio en blanco en nuestra memoria nos impide recordar qué clase de comida de clase baja, eso seguro, metimos al cuerpo, pero nos fuimos a la cama a retomar energías…

Al día siguiente había que madrugar, para empezar, un ferry nos esperaba.

¿Tienes planes hoy?

Nueva York


11 de marzo de 2014

8 días en Nueva York: ¡Allá vamos! Madrid - Times Square

¿Tienes planes hoy?


Times Square

Y por fin… llegó el día tras los preparativos... ¡Nos vamos a Nueva York!

En el aeropuerto de Barajas estamos eufóricos, decidimos que tenemos que aguantar las 7 horas de viaje despiertos para adaptarnos al nuevo horario que nos acompañará durante la próxima semana. El avión salía en torno a las 6 de la tarde de un jueves en Madrid, con lo que llegaríamos allí a las 2 de la mañana, hora española, 6 de la tarde de Nueva York. 

Para no variar, el vuelo sale con retraso. El viaje no se hace excesivamente largo, vemos un par de pelis, música, lectura, cenamos dos veces y llegamos al aeropuerto. 

Aeropuerto Barajas (Madrid)

Teníamos la incertidumbre de si nos pararían o no en el control de fronteras. No tenemos ninguno de los dos un típico apellido latino, pero “el que no escribe” pensó, ¿Para qué afeitarme, si desde hace un par de años soy metrosexual? Esa barba medio incipiente, esa foto que me gasta en el pasaporte y el color de piel tostaillo a mí me preocupaba. Yo creo que se salvó por ir acompañado de alguien tan celestial como yo…

Como comentamos en las entradas introductorias, llevábamos el transporte contratado, tanto a la ida como a la vuelta, así que buscamos a la salida a algún señor que llevara el cartel de nuestro tour-operador. Desde este instante hasta que conseguimos montar en la furgoneta pasa hora y media o algo más. El motivo fue que otros compañeros de viaje sí fueron retenidos durante un rato y les tuvimos que esperar. Si a eso le sumamos que en el listado a nosotros nos habían ubicado en otro hotel…  El resumen es que pisamos el Hotel Pensilvania a la 1 de la mañana neoyorquina. 

El traslado fue en una furgoneta, con la nariz pegada al cristal, a pesar del cansancio acumulado, no podíamos dejar de fijarnos en las luces de mil colores.

Hotel Pennsylvania (Nueva York)

Y sí, finalmente llegamos al Hotel del terror, y nos pasó todo lo que os contamos en esta entrada, que si no lo habéis leído se resume en una habitación terrorífica que no cumplía con los mínimos requisitos de salubridad. Así que nos encontramos en nuestro primer momento en Nueva York pidiendo en inglés, con más de 24 horas de vigilia y a una señora con cara de pocos amigos, un cambio de habitación, porque en esa que nos habían dado no estábamos solos, venía con mascota.

Tras conseguirlo, lo normal habría sido meternos en la cama pero no, no fue así. Teníamos que ver algo más, no nos conformábamos, asi que, como estaba muy cerca del hotel, de madrugada nos fuimos andando a Times Square. No llevamos ni cámara ni nada, solo queríamos verlo, dejarnos invadir por la ciudad que nunca duerme y, posteriormente, caer inconscientes en la cama.

Hotel Pennsylvania (Nueva York)

Aprovechamos esta entrada para hablaros de Times Square en general, lo que podéis encontrar allí y nuestras impresiones. 

Ni mucho menos es el lugar que más nos ha gustado, pero hay que reconocer que lo de Times Square es alucinante… Según vas caminando de noche, en la distancia, se ve un halo de luz que forma una nebulosa blanquecina en el cielo. 

Por supuesto, los primeros pasos por las calles de Nueva York son impresionantes, te ves tan pequeño. De madrugada, con tanta luz y ruido, te sientes desorientado, minúsculo y a la vez muy emocionado.

Times Square

Times Square es el gigante de la publicidad, con todos nuestros respetos, algo que como atracción es impresionante pero que, a nivel estético, a nosotros nos parece una “horterada” (dicho desde el cariño). Es apabullante porque, aparte de mil colores, no son luces estáticas, no, son luces inquietas que se mueven, sonidos, anuncios, es como un escenario publicitario inmenso donde no sabes qué mirar. 

En este lugar confluyen Broadway y la Séptima Avenida. Es un centro neurálgico que se ha convertido en uno de los símbolos más conocidos de la ciudad, donde celebran, además, el final y entrada de cada año. Su nombre original no era éste pero, dado al asentamiento del periódico “The Times” en un edificio de lugar, acabó siendo bautizado como Times Square. 

Times Square
Hoy en día, es un lugar que no te transmite inseguridad ninguna, pero hace unos 15-20 años, se había convertido en un foco de prostitución y delincuencia. Bajo nuestra experiencia en el presente es una atracción turística, llena de teatros, restaurantes, tiendas…

Comentaros de Times Square un restaurantes en el que comimos, nos lo recomendó nuestra amiga y es curioso, no porque destaque gastronómicamente, aunque no está mal, más por todo lo que lo rodea. Se trata del Bubba Gump, homenajeando a Forrest Gump, curioso, divertido, con sus carteles de run, forest run.. para llamar a los camareros. Sus cocktails son muy conocidos, aunque nosotros no debimos acertar, todavía tengo los labios arrugados de la sal y tequila. Un lugar totalmente informal para comer “comida americana” como la conocemos. Además míticas empresas se encuentran en Times Square, a nivel financiero NASQAD o el estudio ABC.

En el centro de Times Square, encontraréis un recinto con carteles rojos que pone TKTS . Allí, podéis adquirir entradas para los famosos musicales de Broadway con descuentos considerables. Veréis las colas. Si vais a estar varios días, merece la pena que probéis suerte, porque cada día salen un número de entradas limitadas con una rebaja importante. Suelen ser las entradas que no se han vendido anticipadamente para la función del día. Para los que le interese este tema de TKTS, comentaros que hay otro establecimiento con menos gente en South Seaport (Downtown).

Times Square… piensas que cuando estés allí no será extraña para ti, ha formado parte de tu vida. Has crecido con películas en las que este lugar era el decorado, con sus luces…. pero, cuando llegas, no te parece real, es como más grande, aún más luminosa, mucho más ruidosa. Al ponerte en el centro de la plaza es cuando piensas, ”es verdad, estoy en Nueva York, existe, no se lo han inventado, es una ciudad real”….


Times Square

Luego, te das cuenta que Nueva York es mucho más, muchísimo más que Times Square, que el ruido y el ajetreo, que esa luz multicolor tiene mucho más encanto, y es más impresionante cuánto más la vas viendo y viviendo, y si nos ponéis, casi cuanto más silenciosa es… 

Por hoy es suficiente, nos retiramos con mucha emoción, sueño, algo desorientados y llenos de expectativas para la semana que nos quedaba por delante. Para empezar, al día siguiente recorreríamos el centro de Manhattan.

¿Tienes planes hoy?

Times Square



9 de marzo de 2014

8 días en Nueva York: preparando el viaje

¿Tienes planes hoy?
Hoy iniciamos una serie de relatos sobre nuestro viaje a una ciudad mágica, especial y, para nosotros, sobre todo y ante todo, muy divertida, el parque de atracciones de los adultos. NUEVA YORK ¡Allá vamos!

Nueva York desde el Empire State

Para empezar deciros que lo vamos a presentar como el viaje de Escocia, en formato diario, a pesar de que en Nueva York íbamos y veníamos, pasábamos más de una vez por la misma zona y en algunos momentos será un poco caótico intentar seguir nuestros pasos día a día. Los días de viaje se distribuirán de la siguiente forma:

Dibujaremos la ciudad de Nueva York, principalmente Manhattan, tal y como nuestros ojos la vieron y vivieron. Pero también queremos advertiros que nuestro viaje se quedó incompleto (¿cómo no en un sitio asi?), que a pesar de estar 8 días y pico allí, nos dejamos muchísimas cosas pendientes, como una excursión por el Bronx que al final no contratamos, o un paseo más largo por Brooklyn, o subir a la Estatua de la Libertad que estaba cerrada, pasear más a fondo por Central Park, visitar el interior del Metropolitan, Chelsea y, bueno, lo diremos… ¿Conocéis a alguien que haya ido a Nueva York y no haya visto el Flatiron? Ahora ya sí… ¡Nosotros! Increíble ¿no? Id al Flatiron y vengad nuestro desastre.. que nosotros solo lo vimos desde las alturas.

Nueva York Manhattan

¿Por qué Nueva York?

La verdad es que a mi la idea de ir a Nueva York inicialmente no me hacía perder el sentido. “El que no escribe” tenía muchas ganas, pero yo, desde la distancia, no lo veía con esa emoción, aunque algo había. Todo cambió cuando llegué, desde el minuto uno ¡Es genial! Este viaje del que os vamos a hablar para nosotros fue increíble. 

Nueva York es el típico destino que al final acaba estando en la cabeza de casi todos, con más o menos ganas, o más o menos pasión , a casi todos se nos pasa por a cabeza viajar allí.

Nueva York

Nueva York es gente, color, ruido. Es el anonimato en la multitud, los edificios gigantes, el transporte ruidoso. Es la vida multirracial, multicultural… Riqueza y pobreza, jazz… Es como ser liliputiense y viajar al país de los gigantes. Contrastes aquí y allí. 

Por supuesto Nueva York es ficción en una realidad. Son películas antiguas, modernas, de la infancia. Comedias románticas absurdas que acompañaron muchas de tus siestas, thriller policiacos, un escenario de fantasía que tiene vida propia.

Nueva York


Preparación ¿Con cuánta antelación?

En este caso no hubo mucha preparación previa, por diversas causas no elegimos el destino y la fecha del viaje hasta pocos días antes, y de forma casi milagrosa encontramos un vuelo a precio ganga… (teniendo en cuenta lo que cuesta viajar a EEUU). Por lo tanto, en general todo fue un poco precipitado. Cabe decir que lo suyo, si teneis en mente este viaje, es mirar con bastante antelación para conseguir precios competitivos, lo nuestro fue suerte.

Para situaros, nos trasladamos allí a mediados de octubre, la disculpa era “nuestra luna de miel”, pero podría haber sido cualquier otra… Optamos por pernoctar 8 noches. Descartamos viajar a ningún otro lugar ni hacer combinados, nos apetecía visitar la ciudad, pasearla y dedicarnos exclusivamente a ella. Y así fue.

Internet y una “gran muy mejor amiga” fueron nuestros consejeros rápidos de qué visitar y orientarnos un poco cómo empezar.

Broadway (Nueva York)

¿Qué necesitas para viajar a Nueva York?

*El pasaporte. Es obvio, lo sabemos, pero los nuestros, por ejemplo, no estaban operativos. Así que primero un vistacito al documento, que luego vienen las listas de espera y prisas. Pasaporte en regla y fotocopia, nosotros la llevamos para movernos con ella durante el día por la ciudad, no fuéramos a tener algún percance y perdieramos los originales.

*Autorización previa Electrónica de Viaje, o también llamado ESTA. Sin este documento no podréis viajar, así que tenéis que solicitarlo por internet en esta página que os dejamos, por supuesto previo pago de su importe con tarjeta VISA. Aunque tenéis hasta 72 horas antes de la salida del vuelo para solicitarlo, nosotros no lo apuraríamos tanto, que si lo niegan o no contestan… ¡adiós viaje!

Nueva York

Suele concederse en el acto o como mucho, que sepamos, se puede alargar hasta 48 horas. En nuestro caso fue en el acto. Este documento tendrá una validez de dos años sin necesidad de renovación. El ESTA no lo podéis sacar hasta tener los pasaportes en regla ya que os van a pedir datos referentes a ellos.

Si alguno de los que va a viajar no es español tiene que comprobar si para su nacionalidad EEUU solicita visado, en el caso de España con el pasaporte es suficiente (y el ESTA).

*Seguro médico para vuestra estancia en Nueva York. Ya sabéis, salimos de UE y allí cualquier mínimo inconveniente, indisposición o caída os puede ocasionar serios daños económicos. Así que, puestos a hacer un presupuesto considerable para este viaje, nosotros sumaríamos una cantidad para seguro médico, que dónde hay tranquilidad hay felicidad. Lo contratamos con Columbus direct, seguro de viaje temporal , os darán varias opciones de coberturas para elegir. En cuanto a cómo funciona, por suerte, nuestro viaje transcurrió con normalidad y no tuvimos que hacer uso de él. Así que lo que recomendamos es que os hagáis un seguro que cubra gastos médicos, la compañía a vuestra elección, solo dejamos la nuestra como información por si os pudiera ayudar.

Times Square Nueva York*Alojamiento y vuelo. Para el vuelo y el hotel tanteamos el mercado por Internet y acabamos reservando en una agencia de viajes de confianza, que desgraciadamente ha echado el cierre en los últimos meses. Gracias a ellos llevamos los traslados del aeropuerto al hotel cerrados, tanto para la ida como para la vuelta, por lo que no nos tuvimos que preocupar de cómo llegar a ninguno de los dos sitios.

Alojamiento: Hotel Pennsylvania que, como su propio nombre parece querer dar a entender, es el “Hotel del Terror”… Al escribir esto no puedo evitar que se me escape una sonrisa. Sonrisa ahora que lo miro con perspectiva porque el día de llegada casi hiperventilo.

Este hotel está muy bien situado, enfrente del Madison Square Garden, en todo el meollo de Manhattan, a mano de casi cualquiera de las atracciones más sonadas de Nueva York. Cuando llegas a su puerta te das cuenta que esa entrada la has visto en la tele, en las pelis, en el telediario, por suerte nadie se ha molestado en grabar el interior, aunque habría sido un filón para Stanley Kubrick o una buena inspiración para Stephen King… 

Es un hotel de pasillos infinitos enmoquetados, oscuros, antiguo, enorme. Un hotel que nunca duerme (viendo las habitaciones es normal que la gente esté en el hall) y en el que siempre hay gente.

Una vez que entras en sus habitaciones, cuyo precio supera con creces a cualquier precio razonable que pase por tu cabeza para tal lugar, te preguntas por qué va tanta gente, y te preguntas por qué he venido yo. Hay habitaciones horribles y otras algo mejor.

Hotel Pennsylvania (Nueva York)

Nuestra primera habitación era un paso a Cuarto Milenio, faltaba Iker Jimenez abriéndonos la puerta; detalle de cortesía de la casa, la vida animal que encontramos que salió corriendo de una cama a otra. También había vida vegetal, que parecía crecer de los techos llenos de humedad, el esmalte del baño estaba carcomido, no se podía respirar de olor a humedad… Una especie de paranoia que no sabes si es fruto del jet lag o una realidad. Tras la oportuna queja en recepción por el animalito de medio kilo no identificado que descubrimos en el cuarto, nos cambiaron a otro dormitorio muchísimo mejor (lo cuál no implica que fuera bueno, pero tampoco era fatal). Cama y textiles muy cómodos, tele muy grande (como todo allí) y baño muy desactualizado y descuidado.

Hotel Pennsylvania (Nueva York)

Como resumen, mirad otro hotel si podéis y, si tenéis que ir a ese, por precio, porque os encaje, porque os apetezca vivir emociones fuertes u os vaya el masoquismo, luchad por una habitación decente, que las hay… y suerte en el Hotel del Terror. 

*Clavija adaptadora. No se trata de una diferencia de voltajes, todos los aparatos que llevemos se podrán enchufar a la corriente eléctrica de allí, pero eso sí hace falta llevar una clavija de estas de dos palitos planos, porque los redondos, que usamos nosotros aquí, allí no encajan. La podeis adquirir en cualquier ferretería sin mayor dificultad. Como seguramente llevaréis cámara, teléfono, maquinilla de afeitar, secador, etc, es recomendable llevar más de una.

Greenwich Village (Nueva York)

*La moneda. Lo sabemos, obvio también, cambio de moneda o pago con tarjeta. Ambas cosas las tendréis que hacer y ambas es importante que las preveáis. Si podéis avisar a vuestra entidad bancaria (ese ente que “nos cuida y protege”) de que vais a salir fuera, para evitar bloqueos y demás, mejor. Por otro lado, el cambio de moneda es importante, siempre se debe llevar algo de efectivo encima hacerlo aquí generalmente os saldrá mejor que cambiar allí, además, comprar con tarjeta suele dar un tipo de cambio más ventajoso, hasta donde nosotros sabemos. Y además el cambio del euro al dólar en los últimos años nos suele favorecer.

Public Library (Nueva York)

*Equipaje y Ropa. Nos comentaron que el clima de Madrid y Nueva York era bastante parecido, sobre todo, en las fechas de nuestro viaje, mediados de octubre, así que llevamos un poquito de todo, para calor, para fresco. La verdad que tuvimos un tiempo magnífico, pero solo 24 horas después de nuestra vuelta a España se cerró el aeropuerto por una enorme nevada que dejó la zona incomunicada durante horas. Cada uno juzgue.

Nueva York

consejo que nos dio nuestra buenísima amiga es que dejáramos sitio en las maletas. Ya se sabe, todo el mundo viaja a EEUU pensando en las compras. A mí me parecía increíble llevarnos una maleta casi vacía para “futuras compras”. Gran consejo nos dio, porque la utilizamos, vaya si la utilizamos. Y no somos especialmente consumistas. Así que, desde aquí, os recomendamos que dejéis una parte del presupuesto para daros algún caprichito en compras, y también un espacio del equipaje para ello (al menos mientras el tipo de cambio sea favorable).

Y la ciudad ¿cómo es?

Por lo demás, no hay que llevar miedo, en Manhattan es casi imposible perderse, las calles con su numeración son como un cuaderno de preescolar. Las avenidas van de Norte a sur y las calles de Este a Oeste (esto en el Downtown, la zona baja de Manhattan ya no se cumple). Hay una excepción, Broadway. Broadway es una avenida que cruza en diagonal la cuadrícula y, en su intersección con las calles, forma plazas como, de la que os hablaremos próximamente, Times Square.

Nueva York

Lo primero a tener en cuenta es que Nueva York es una ciudad que se divide en “borough” (como distritos). Los “distritos” de la ciudad son cinco, Queens, Bronxs, Brooklyn, Manhattan y Staten Island. Y luego, dentro de los distritos, como por ejemplo en Manhattan hay numerosos barrios. Generalmente cuando los turistas hablamos de forma genérica de Nueva York, el 80% de las veces nos referimos a la zona de Manhattan. 

Casi todo de lo que nosotros os vamos a contar se sucede en éste distrito (el de los rascacielos, tiendas, Central park…).

Transporte público

Para combatir las distancias contamos con una red de transporte público que puede colaborar en la visita. Metro y autobús y, en alguna ocasión taxi, que por cantidad no será, y no son caros. Autobuses nosotros no usamos prácticamente, fuimos más de Metro.

Nueva York

Y para moveros por el Metro, os será útil esta información que os vamos a dar. Manhattan se divide en alto (Uptown), medio (Midtown) y bajo (Downtown, o lower). Y luego, además, la parte alta o norte se divide en Lado Este y Oeste (Upper East Side, Upper West Side) y (Harlem).

A ver, el Metro es como en las pelis, “cutre”, con ese aspecto neoyorkino de llevar abandonado desde su mismísima inauguración. A veces me recordaba al Metro de hace unos 20 años en Madrid (uff que mayores somos ¿no?) Pasillos, recovecos, luces blanquecinas. De estos decorados en los que como te pongas a sugestionarte acabas haciendo “marcha” al estilo Paquito para salir pronto de ahí, y cuya banda sonora son los latidos de tu corazón a 150 por hora. Pero al menos en nuestra experiencia, de día, es totalmente seguro.

Metro Nueva York

Para estancias como la nuestra lo más recomendable era la Metrocard de 7 días, que te incluye autobuses y metro para ese periodo, incluye el teleférico de Roosvelt también, y creemos que combinado con otro billete el trayecto aeropuerto-Manhattan, pero esto no os lo podemos asegurar porque no lo tuvimos que hacer. El precio en 2014 está alredor de 30 dólares. Se saca en las estaciones de Metro y, si la sacas un lunes, te vale hasta las 23:59 del domingo siguiente (y así para cada día).

Metro Nueva York

Al principio, puede que os desconcierte un poco, pero para ver el funcionamiento del mismo lo mejor es en persona, eso sí, comentaros que dentro de la línea con un itinerario concreto existen ciertos trenes denominados “express”, que lo que hacen es saltarse las paradas en varias estaciones para acortar el tiempo del trayecto, es importante que tengáis esto en cuenta y cada vez que os monteis os fijéis si es express o no y si para en vuestra parada. Muy importante también, tener en cuenta que por un mismo anden pasan diferentes líneas, con lo cual siempre atentos al tren que llega.

Propinas 

Ummm… suena raro, una parada en las propinas, pero es importante tenerlo en cuenta para no ser un mar de dudas y no sorprenderse cuando te encuentres, en alguna ocasión que te han cobrado más de lo que figuraba en tu cuenta. 

En EEUU, la propina es algo casi obligado, obligado no por la ley, pero sí por los usos y costumbres del país. Ésta se da casi por hecha. Los sueldos son más bajos y están justificados con que parte del mismo se obtiene por el servicio ofrecido. En casi todos los servicios en los que recibes colaboración de los trabajadores se presupone una propina. En algunas cartas te estipulan directamente la cantidad, en otras, en el ticket marcas tú el porcentaje que quieres dejar.

Nueva York

En el caso de la restauración se presupone un 15% más o menos como mínimo, para un servicio normal. A partir de ahí un 18% podría ser bueno, y por encima del 20% más que excelente. Si no aclaras previamente lo que vas a dejar te puedes encontrar, como así nos pasó a nosotros, que libremente al pagar con la tarjeta te plantan un 20% adicional por concepto “service” o “tip”.

Para las copas, más o menos, un euro por cada una. Por supuesto para lugares de comida rápida, donde tú te llevas tu alimento etc, no es necesario dejar propinas.

Nueva York

Pero taxis, servicios de habitaciones, guías turísticos, etc, están sujetos por “costumbre” a las mismas en torno al 15%-18% más o menos (nosotros en el Hotel del Terror no dejamos nada).

Suele ser un tema un poco desconcertante y difícil de manejar por falta de costumbre, y porque en cada establecimiento aparece de diferente manera pero, al menos, es importante que conozcáis el tema y lo manejeis lo mejor posible.

Tarjeta de NEW York Pass o City Pass

No os podemos comentar si compensa o no, en esta ocasión nosotros decidimos no cogerla, quizá por lo precipitado del viaje, no nos dio tiempo a valorarla económicamente antes de ir y no hemos echado cuentas tras el viaje de si nos habría compensando o no. Sí, que sepais que existe, que cubre las atracciones principales, te evita colas y tiene algunos descuentos. Podéis consultarlo aquí, y ya valorarlo personalmente cada uno 

Y lo que quede irá surgiendo en el relato. Con estas nociones básicas llega el momento de empezar.

 Estamos listos para salir del Aeropuerto de Barajas; comenzamos 8 días por Nueva York y si lo que queréis más que el relato detallado es una guía básica con los puntos imprescindibles para nosotros os dejamos aquí nuestras aportaciones.

¿Tienes planes hoy?

Nueva York desde Top of the Rock

Coprights @ 2016, Blogger Templates Designed By Templateism y modificado y adaptado por ¿Tienes planes hoy?| Distributed By Gooyaabi Templates

¿Tienes planes hoy? Tiene todos los Derechos de Autor de Contenido Reservados (imágenes y texto)