10 de abril de 2013

11 días en Escocia. Día 3: Oban - Isla de Mull - Fort William

¿Tienes planes hoy?

Escocia


¡Empieza un nuevo día! Suena el despertador y nos levantamos con ganas de volar a nuestros nuevos destinos. Entramos en ese armario que tenemos por baño, embalamos todo menos una cosa muy importante que nos dejamos olvidada y de la que no os hemos hablado, el adaptador para los enchufes británicos.

No se puede viajar al Reino Unido, con tu secador, máquina de afeitar, tu cargador de móvil, de cámara, de portátil, de tablet, tan pichi. Allí necesitas un adaptador, si no tu vínculo con la tecnología y electrónica será efímero. A nosotros nos duró dos días, porque lo abandonamos en ese alojamiento triste y nos vimos obligados a tener que, en nuestra excursión, sacar un rato para buscar un lugar donde vendieran uno, que no es que haya uno, hay mil millones de modelos. Recordad y apuntad en la lista: adaptador.

Volviendo al amanecer. Desayunamos de nuevo entregados al full breakfast. Nuestros compañeros de desayuno eran de diferentes nacionalidades y salimos escopetados hacia el Ferry.

Ferry Isla de Mull

Este fue nuestro itinerario para este día: Ubicación en Google Maps

Ya os comentábamos en el anterior capítulo nuestra gran incógnita… ¿Podríamos o no ir a Mull?

Cuando llegamos se nos ilumina la mirada, no hay nadie haciendo cola, falta un rato para que salga el ferry, “Podemossssssssssss” (españoles por el mundo). La respuesta es clara… “NO”…

El “no” es una palabra bastante universal, ahí el oído no es que sea selectivo, es que no escapa a nadie porque suele ir acompañado de un movimiento de cabeza o de dedito de manera horizontal. En Escocia además va acompañado de una sonrisa. Está lleno… pero tenemos para el siguiente. Venga va… pues al siguiente. Compramos el ida y vuelta (por la tarde), y salimos lamentándonos del porqué no lo reservamos por internet. Un viaje sin lamentos por cosas mal hechas no es un viaje de verdad, el encanto de la imperfección….

Y sí, se puede reservar previamente por internet, así que si alguno se plantea querer coger el primero, casi que lo hagáis por internet si es en verano. De verdad, os evitareis el estrés y el movimiento del dedito de lado a lado. Aquí la web, donde consultar horarios, y hacer reserva .

Oban (Escocia)

Aprovechamos para tener una vista diurna de Oban, hace fresquito pero el día está precioso. Así que tras poner el ticket al coche, el parquímetro se está convirtiendo en una costumbre muy extendida, nos dejamos llevar por la estampa y contemplamos, aparte de las incansables gaviotas, unos pájaros entre pingüinos y cuervos desconcertantes…

Habíamos leído que a la bahía de Oban se acercaban focas, pero debían haber echado los cortinones y aun no se habían enterado que era de día y las estábamos esperando. Las focas tendrían que esperar…

Llamadnos inocentes, pero el hecho de coger el ferry con el coche nos tenía algo nerviosos. De esos nervios de risa fácil. El ji ji ji ese sin sentido, que uno dice jiji y el otro jejje, y luego a la vez los dos jaja… Muy patético. Pero ahí estábamos los primeros de la fila de coches para entrar en el barco.

Ferry Isla de Mull (Escocia)

No recordamos con exactitud, pero debimos cogerlo hacia las 12 de la mañana y se tardará unos 40 minutos en llegar. Dejas el coche aparcado abajo y te subes a cubierta, mientras vas viendo como Oban se hace chiquitito, chiquitito…

Paisaje camino Isla de Mull

Un viaje muy agradable, y por si a alguien le preocupa no marea. Eso es un monstruo de barco en el que viajan autobuses y todo, no te enteras… El camino sirve para pegar el dedo al disparador de la cámara y no parar. Pero vamos, eso en nosotros es habitual.

Paisaje camino Isla de Mull

Llegamos a la Isla de Mull. Nos han robado dos horas, o mejor dicho, por lelos, las hemos perdido nosotros al no reservar el billete del ferry de forma previa. Al menos como entramos de los primeros, salimos los primeros también.

Isla de Mull (Escocia)

Mull es la segunda isla más grande de las Islas Hébridas. El ferry te deja en el sur, en Craignure, y Tobermory está al norte. Es la capital y donde se concentra el mayor núcleo de población de la isla. Cuando lo ves, piensas que si ahí es dónde más gente hay… ¿Hay alguien en algún otro lugar?

Cuando se abren las compuertas del Ferry el verde vuelve a ser el protagonista. Desde Mull hasta Tobermory viajas por un cuadro, aparecen florecitas amarillas salpicadas por las laderas, y de nuevo infinitas estampas que te obligan a parar 101 veces para disfrutarlas.Llegamos a Tobermory hacia la 13.15.

Vaca (Escocia)
En el camino hemos encontrado ovejas salpicadas que nos preocupan. Están tumbadas, creemos que hasta comen tumbadas. De hecho nos hemos cruzado también con anterioridad con algunas vacas y también estaban tumbadas… Con el tiempo, la preocupación por la fauna autóctona se irá convirtiendo en costumbre, y al final llegamos a la conclusión de que, simplemente, viven en paz, en armonía con el ambiente que las rodea.



En Tobermory creemos que no estamos en un sitio real, es pequeño y preciosísimo. Alguien debió pintar un día en un lienzo esta imagen y a raíz de ello crear el pueblo. Es de esos de cuento. Y no es que la arquitectura sea espectacular, es la luz, los colores, el agua, la felicidad que nos invade…

Tobermory (Isla de Mull)

Tampoco hay nada concreto que os queramos recomendar, simplemente que paseéis por su bahía y lo diviséis desde todas las perspectivas posibles.

Tobermory (Isla de Mull)

Decidimos sacar nuestro picnic allí, y no podemos ni masticar se nos cae la mandíbula hacia abajo de lo bonito que es.

Tobermory (Isla de Mull)

Iniciamos la vuelta hacia Craignure. Antes de ponernos en la cola del ferry queremos acercarnos al castillo de Duart. No pretendíamos visitar su interior, pero sí nos apetecía acercarnos a verlo de cerca, ya que desde el ferry, en la ida, habíamos tenido una vista previa de su silueta. Se construyó para el clan de los McLean (ya sabéis que allí lo de los clanes es parte de su Historia) en el s.XIII. Este clan durante la Historia ha perdido y recuperado en varias ocasiones la fortaleza. Para los cinéfilos comentar, que en él se rodaron algunas escenas de la película de La Trampa.

Duart Castle (Isla de Mull)

Tras recorrer los exteriores del mismo, disfrutar de las vistas y hacer un poco el payasito dando saltos, nos vamos a la cola del ferry. Nuestra seguridad va creciendo, se nota, ya no somos los primeros de la fila…

Oban (Escocia)

Llegamos a Oban tras un viaje que parecía más caribeño que escocés. El sol nos tuesta la cara. Nadie nos va a creer, si las cosas siguen así vamos a volver morenitos de Escocia. A nuestro alrededor hay un grupo organizado de turistas de los que no llegamos a identificar la nacionalidad, el guía les obsequia con una cata de whisky que se están tomando a pleno sol en vasitos de plástico. Menos mal que el viaje es corto, porque la mezcla explosiva podría haber dado lugar a una conga improvisada.

Una vez en tierra, salimos destino Fort William donde pernoctaremos. Vamos algo justos de tiempo pero el paisaje sigue siendo una maravilla. A nuestra izquierda nos acompaña el Loch Lihnne, el más largo de Escocia, que lo hará hasta la mismísima habitación que nos espera, cuya ventana nos muestra su imagen.

Ardlihnne Gues House Fort William (Escocia)
Elegimos Fort William para pasar la noche porque habíamos leído que allí había lugares para poder cenar y nos pillaba más o menos bien en nuestro itinerario.

El alojamiento aquí fue uno de los mejores, si no el mejor, Ardlihnne Guest House

Impresionante habitación con todo tipo de comodidades. Unas vistas maravillosas, un desayuno que no olvidaremos, rico sí, pero nos dio otra nueva lección de aprendizaje… No nos gustan los porrage. De verdad, está bien probar cosas nuevas, para poder decir… NO, no me gusta. Un lugar totalmente recomendable para alojarse, daba gusto descansar en un lugar así, con una maravillosa atención.

Tras registrarnos, seleccionar el desayuno del día siguiente y demás, nos acercamos al corazón de Fort William. Fort William es una calle, ya está, una calle llena de bares, restaurantes y se acabó. Y está muy bien para alojarse y tener donde cenar si llegas antes de las 9. Damos fe, porque a las 21:10 no nos daban de cenar en ningún lado. Como positivo, a poca distancia tienes un McDonalds que abre hasta más tarde. Pero es que en Escocia, no apetece…, por mucho que se llame Mac y recuerde a los clanes escoceses, no deja de ser una hamburguesería estándar para la supervivencia. Llevábamos un pub escocés, un fish and chips, y esa noche los únicos que nos dieron de cenar pasadas las 21:00 fue un restaurante hindú.

Perdidos en la comida hindú, la selección fue complicada. Nos aconsejaron, y salimos con la boca y el estómago como el Windsor (sí, ese rascacielos calcinado que ya no existe en Madrid). Alguna venganza por algo debió ser…. El restaurante por dentro agradable y bonito. La cocina no la podemos calificar por no ser conocedores de este tipo de comida y poco amantes de los alimentos muy especiados.

Fort William (Escocia)

Con el estómago bien caliente, salimos a la calle. Muy poquita gente pasea por ella, y los pocos que lo hacemos hablamos castellano… Nos resistimos a renunciar a nuestros horarios, a pesar de que el cansancio está presente.

Llegamos a la super habitación… y nos dejamos caer… abatidos, haciendo una revisión a nuestras fotos. Y seamos sinceros, un poco asustados, porque al día siguiente nos esperaba otro ferry para el que tampoco teníamos billetes sacados destino la Isla de Skye… pero antes teníamos que hacer un par de paraditas…

¿Tienes planes hoy?

Tobermory (Isla de Mull)


7 de abril de 2013

11 días en Escocia. Día 2: Stirling-Trossachs-Cañada Glencoe-Oban

¿Tienes planes hoy?
Amanecemos en Stirling, nuestro segundo día (tras las experiencias de capítulo 1 y capítulo 2). La primera noche fuera de casa siempre es rara. Que si se extraña la cama, que si estás tan cansado que no paras de soñar. La verdad que creemos que caímos en coma. La noche anterior habíamos dormido a 24 grados ambiente, asfixiados por un asfalto recalentado, y esta noche tapados con un edredón y calefacción.

Lago Lubnaig (Escocia)

Pero realmente lo raro no fue la noche, fue el despertar. Ese momento en el que el párpado se abre y ves un resplandor. No ha sonado el despertador, y eso que lo has puesto temprano, y tú notas una luz que llena la habitación del Pequeño Palacio Real.

Futuros visitantes de Escocia… en Escocia amanece muy pronto. Los cortinones esos que aparecen en algunos alojamientos no son producto del mal gusto, son de máxima necesidad. Dentro de nuestra experiencia amanecer temprano sería hacerlo a las 6, eso ya sería muy temprano. Vale, allí amanece antes.. antes de las 6. Es así… la luz es infinita y te empuja a despertarte (en verano). Así que, vigilar vuestras ventanas antes de iros a dormir para protegeros de “la fuerza de la luz invasora”.

El destino final del día es Oban. Hay que ducharse, cerrar las maletas (que no se llegan a deshacer), bajar a enfrentarse al primer desayuno escocés y salir pitando, porque en los alojamientos te piden llegar temprano (generalmente antes de las 4) y por el camino hay muchas cosas que ver.

Este fue nuestro itinerario de este día: Ubicación en Google Maps

El desayuno era para fotografiar, pero no nos pareció apropiado. Era una mesa corrida, victoriana, llena de copas y porcelana, muy propio del alojamiento y con una anfitriona la mar de atenta. Un desayuno completo y abundante que ya dejamos que vayáis descubriendo vosotros. 

Este día tenía una dificultad, queríamos llegar a Oban atravesando el Parque Nacional de Los Trossachs, y pasando por determinados lagos. Esto el GPS no lo entiende muy bien, no sabemos si se convirtió al galeico o algo, pero él entendía de ciudades, lo de los Parques naturales se le quedaba un poco grande.

Parque Nacional Trossachs (Escocia)

En Los Trossachs hay infinidad de lagos. Nuestro proyecto era ambicioso y como fuimos conscientes de que no podíamos abarcar todo lo que nos gustaría decidimos apostar por un par de puntos y abandonar otros.

Nuestra primera parada es en Callander, a unos 20 minutos de Sitirling. Habíamos leído que era un pueblecito típico de la zona, las puertas del Parque Nacional. 

Callander (Escocia)

Proseguimos el camino y con él comenzó un nuevo aprendizaje, el uso de los Placing places. Lo que llamaremos cariñosamente “La Escocia profunda” es un paraíso. No podemos decir otra cosa. Los paraísos no tienen autopistas, y allí es algo que tienen claro, ni aparcamientos masivos, ni atentados contra la naturaleza que se puedan considerar contaminación visual, auditiva o respiratoria. así que para circular por los paraísos allí han aceptado que los caminos tienen que respetar el ambiente.

En este punto y entrando en los Trossachs, hasta dentro de varios días, circularemos por estrechas carreteras de doble sentido sin arcenes, sin líneas divisorias y en las que no caben dos vehículos simultáneamente salvo en determinados lugares. Esos lugares son los Placing Places. Unos pequeños ensanchamientos laterales en los que parar el vehículo para que el conductor que venga en sentido opuesto pueda pasar.

Si el ensanchamiento está a tu izquierda, eres tú el que debe meterse dentro y ceder el paso. Si está a tu derecha, será el otro vehículo el que se meterá en él. Esto es importante, porque nosotros los primeros kilómetros nos íbamos metiendo en todos ya estuviera a la derecha o izquierda para ceder el paso… ¡Apasionante!

Parque Nacional Trossachs (Escocia)

No sufráis, aquí no hay que adelantar, tampoco se puede, no hay nervios, no hay prisas. Y lo que si hay, una vez más, son las buenas maneras, respeto y amabilidad. Cada vez que un vehículo se mete en el placing place, el otro le da las gracias levantando la mano, siempre, es natural en ellos, y tras nueve días acaba siendo natural para ti…Las buenas maneras, llaman a las buenas maneras.

Lo bueno de estas carreteras es que transcurren generalmente por terrenos llanos y con bastante visibilidad. El concepto de conducción cambia, vas seguro y no da nada de miedo (nosotros condujimos siempre de día, no nos imaginamos de noche). De hecho en estas carretera deja de ser importante que conduzcan por la izquierda, o las rotondas (no hay). Porque se va por el medio. Quizá al principio algo inquietante son las infinitas ovejas que reposan en los márgenes del asfalto. No os preocupéis no son temerarias ni se juegan la vida, conviven en armonía.

Una vez cogido el tranquillo a los placing place, conducir será un placer. Hay momentos que coinciden dos coches en un espacio sin pacing place, pero hay tantos que echando unos metros marcha atrás en seguida todo solucionado. Quizá Los Trossachs al principio sean de este tipo de carreteras con menos visibilidad, más adelante serán caminos de ensueño.

Lago Lubnaig (Escocia)

Si hay un lago al que tenemos especial cariño es Loch Lubnaig  (en Escocia, los lagos no son “lakes” son “lochs). Este lugar no estaba en nuestro itinerario. Pero llegamos a él no sabemos muy bien cómo, un poco de GPS confundido, un poco de nosotros, un poco del destino… sea como fuere fue el primero. El primero de unos cuantos, sobre el que no teníamos ninguna expectativa y que nos cautivó. Un paraje excepcional, mágico y maravilloso.

Desde allí y retrocediendo en el recorrido intentamos coger el camino que dirigía a uno de los lagos más conocidos del parque, el Loch Lomond. Pero antes de él, encontramos un desvío que dirigía al Loch Katrine.

Lago Katrine (Escocia)

Cada desvío, cada parada o cada kilometro es una experiencia. El nuevo paisaje de el país extraño es encantador. Centrándonos en el lago Katrine y el amor por las leyendas de los escoceses, se dice que pasea una bella dama, rubia, con vestido blanco por los alrededores del mismo. Una mujer a la que se la sitúa en la época del Rey Arturo, como madre de Lancelot..

En el lago Katrine sale un barco que os puede dar un crucero por él. Nosotros nos limitamos a pasear por su rivera. Personalmente al Loch Lubnaig le vimos un encanto especial al lado de éste, era como más salvaje. Pero ambos son maravillosos.

Lago Katrine (Escocia)

Continuamos nuestro camino por las carreteras escocesas. Los viajes que discurre por parajes de este tipo no trascienden solo por los destinos, en el camino existen numerosos lugares en los que el cuerpo te pide parar. Son como postales reales en las que uno es el protagonista. Y eso nos pasa a nosotros, que paramos en más de una ocasión en diferentes lugares, porque hay ovejas, porque hay montañas, porque hay verde, o agua, o nada en concreto pero un todo embriagador.

Parecía que no lo íbamos a conseguir nunca, pero sí… la constancia tiene su recompensa, ya nos lo decían de pequeños, y el lago Lomond, tenía que aparecer. Vamos a ver que no hablamos del estanque del Retiro… el Lago Lomond son 37 km de largo por 8 km de ancho. Si no lo encontramos, hubiéramos mentido… es una cuestión de orgullo, lo entendéis ¿no? Pero lo encontramos, tenemos testimonio gráfico.

Lago Lomond (Escocia)

Hasta ahora no os hemos comentado, pero para las comidas, y teniendo en cuenta que nos íbamos a adentrar en parajes poco habitados y desconocidos para nosotros, decidimos que lo más práctico sería abastecernos de embutido, pan y fruta y, al mediodía, ir improvisando los “lunch”. Como el sol además se hermanó con nosotros, disfrutamos de picnics de película. 

Dado que los desayunos son fuertes os recomendamos esta opción, despreocupándoos de tener que buscar un sitio para comer en medio de la nada. Además, como se cena pronto, tenéis el alimento asegurado.

En este caso nosotros decidimos que el Lago Lomond era un lugar magnífico para comer. Una mesa de piedra, nuestros víveres y como no… el mapa.

Por alguna extraña razón que no entendemos, dado que nuestro sentido de la orientación es óptimo y llevábamos GPS (loco, pero GPS al fin y al cabo) habíamos terminado en una zona del Lomond que no era la que buscábamos. Precioso ¿eh? Pero oye, meses preparando un viaje y no acabar donde quieres duele, así que estudiamos, bajo los rayos del sol, el itinerario a seguir, y a pesar de hacer unas cuantas millas más, decidimos rodear el lago para conseguir nuevas vistas sobre él.

Dicho y hecho… a conquistar el Lomond. Tras terminar con la ligera comida, continuamos recorriendo Los Trossachs hasta llegar al otro lado del lago.

Lago Lomond (Escocia)

En esta parada tuvimos un encuentro con gente del lugar, unos cuantos escoceses en una especie de piragua desembarcaban y un amable caballero, observador, se dio cuenta que no eramos del lugar y entabló conversación con nosotros. Nuestro oído, caprichos y selectivo, nos dejó entender lo suficiente para no parecer lelos perdidos, o eso queremos creer. Y curiosamente dimos con un escocés enamorado de Salamanca. Ahí queda eso. 

Por como planificamos el viaje desde Madrid, algunos detalles se nos quedaron un poco colgados. Estando allí es cuando ves que las distancias no se pueden medir igual que aquí, y no, no lo decimos porque sean millas en vez de kilómetros (que eso lo tuvimos en cuenta) si no porque dado como son las carreteras y las veces que tienes necesidad de parar 50 km da para bastante tiempo.

Así, un poco forzado, tuvimos que apretar la ruta de nuestro segundo día en Escocia. La Cañada Glencoe y el Ben Nevis no podíamos dejarlo pasar. En serio, ¡No podéis dejarlo pasar! Es un paisaje único. Cambia totalmente la vista. Se trata de un valle de origen glacial de unos 16 km. Totalmente espectacular.

Cañada Glencoe (Escocia)

No sabemos muy bien como describirlo, pero te emborrachas mirando de un lado a otro de ver las formas y colores. Te sientes pequeño y maravillado. Y sabes que tendrás que volver, y conocer la cañada desde dentro, hacer senderismo por la zona y empaparte de las sensaciones de disfrutarlo con más calma. En esta ocasión no puede ser. Pero nos conformamos con la ruta que lo atraviesa desde dentro de nuestro vehículo.

Cañada Glencoe (Escocia)

En este recorrido divisamos también la montaña más alta de Reino Unido, el Ben Nevis, ya próximo a Fort Williams. Pero esta noche tenemos que pernoctar en Oban. La siguiente la teníamos en Fort Williams, pero por nuestra planificación sabíamos que esto lo teníamos que ver hoy, a pesar de desviarnos. Gajes de un viaje.

Con la hora pegada tomamos dirección Oban. Llegamos más tarde de lo acordado y encima no pudimos acceder al teléfono del alojamiento. Oban es un lugar bastante demandado en el verano. Desde aquí parten Ferrys a las islas Hébridas. Nos habría gustado divisar muchas de ellas. Ver frailecillos (no era época), focas y delfines (sorpresas que próximamente os enseñaremos), pero tuvimos que apostar por una y fue Mull.

Oban (Escocia)

En Oban nos costó mucho encontrar alojamiento a pesar de hacerlo con antelación. Varios B&B estaban ocupados ya en mayo, y al final este fue nuestro destino: Sgeir Mhaol Guest House. Necesitábamos un alojamiento cercano a los ferrys. Queríamos salir muy temprano con destino Mull, por eso apostamos por Oban como campamento base. Personalmente, no os recomendamos nuestro alojamiento. No tiene nada que ver con ninguno de los demás de los que disfrutamos. La habitación no era cómoda, el baño era como un armario. Nosotros buscaríamos otro. Cierto que fue solo una noche, pero Escocia tiene muchos establecimientos y este no está a la altura.

Había sido un día intenso, pero aun quedaban unas horas de luz, es lo bueno del verano en Escocia, te cunde muchísimo (si no fuera por esas prisas por cenar). Tras instalarnos, nos fuimos a pasear por el pueblecito.

Oban (Escocia)

Oban, lo más bonito que tiene es su perfil al borde del mar. Un pueblecito costero, con pinta de pescador, que tanto al atardecer como por la mañana desprende una preciosa luz. Otra cosa muy favorable de Oban es que dispone de variados establecimientos para cenar y tomar algo.

Como la primera noche tiramos de pub escocés, en este caso optamos por… fish and chips (lo que os decimos turista de pro). El establecimiento elegido fue Oban Bay Fish & Chip. No estuvo mal, sin más. 
Eso sí, sirvió para una nueva lección, el “hielo”, nunca nos habíamos encontrado un establecimiento donde no tengan hielo. Sorprendente.

Hay una cosa que no os hemos dicho de Oban y que es característica. Como habréis visto en la foto, en lo alto del pueblecito aparece una construcción que simula un “extraño” hermano del “Coliseo de Roma” en granito. Se llama The Caigs Towers. Una idea de un empresario de la zona que intentó dar empleo en la zona con su construcción y homenajear a su familia. Su origen es de finales del XIX y quedó inacabado y abandonado. 

Oban (Escocia)

Aprovechamos la llegada a Oban para entrar en el punto de información turística. Allí la información que nos llegó no fue alentadora. Nos informaron que si no teníamos sacados los billetes para el ferry ya, con dificultad conseguiríamos plaza para el de primera hora del día siguiente.

Esto rompía nuestros planes, y he aquí, cuando queremos aportaros información que os pueda ser de utilidad. Nuestro plan era coger el Ferry en Oban (con coche) a primera hora de la mañana, llegar a Mull, y atravesarla hasta llegar Tobermory, su capital, luego y desde allí hay dos opciones, o volver a coger desde el mismo sitio el Ferry hacia Oban, o como íbamos a pernoctar en Fort William, atravesar por el otro lado, que se cogen otros dos barquitos.

Decidimos hacer ida y vuelta por el mismo lado para no arriesgar, pero si no cogíamos el de primera hora el tiempo se nos echaba encima.

Así que por la noche, nos acercamos al puerto para ver si ponía algo sobre los horarios. Y encontramos a un operario, sentado, mirándonos con cara de Paco Martínez Soria, él no la tenía, nos miraba como si nosotros la tuviéramos, mientras nos explicaba las serias dificultades que íbamos a tener para poder coger el primer ferry del día. 

En fin… la esperanza es lo último que se pierde no? Con esas, volvimos paseando, agotados y alucinados a partes iguales sin querer pensar demasiado en el tema del billete, al B&B poco recomendable. Y dejamos que de nuevo ese sueño real se convirtiera en literal. 

Pero antes del abandono, acordaros, esta vez si, de correr las cortinas, que en verano, el sol madruga mucho…

Al día siguiente veríamos si podríamos visitar Mull…

¿Tienes planes hoy?


6 de abril de 2013

11 días en Escocia. Día 1: Stirling

¿Tienes planes hoy?
Una vez montados en el coche, tras poner los pies en Escocia (tal y como os comentábamos en la anterior entrada), nuestro destino es Stirling. En nuestro caso decidimos dejarnos Edimburgo para el final, ya que allí no te hace falta el coche, así podíamos devolver el vehículo dos días antes, y eso que te ahorras, además, así el trayecto del aeropuerto a la agencia que lo teníamos cubierto. Pero hay quién primero se queda en Edimburgo, esto ya es decisión personal.

Stirling (Escocia)

Para resumiros de Edimburgo a Stirling se hace largo (a pesar de tratarse de 66 km), se hace tenso, se hace muy muy muy raro. ¿Tienes planes hoy? se compone de dos personas, desde el lado del copiloto, que es la que ahora escribe, los bordillos estaban muy cerca… “demasíado cerca”, los adelantamientos se hacen por la derecha, las rotondas se toman al revés, y los más inquietante, las autopistas tienen salidas por la derecha cruzando los carriles del lado contrario que van en sentido opuesto … es muy raro. Pero también es divertido, y allí conducen en “paz”… no se estresan, van despacito, con lo cual, lo que el primer día parece un imposible, en nada, será un paseíto, concentrados, pero paseíto. Por no decir que cuando nos adentremos en la Escocia profunda durante días no sabremos lo que es una autopista y pasaremos a dominar los “passing place”, pero eso lo dejamos para después. Seguimos camino Stirling por autopista (sin peajes).

Stirling (Escocia)
Lo primero fue presentarnos en nuestro Bed and Breakfast (B&B) o Guest House. En Escocia, la mayoría de alojamientos son de esta clase. Lo que aquí podríamos llamar turismo rural, casas con más o menos encanto que te ofrece habitación y desayuno. En nuestra experiencia en general un éxito. Escocia está explotando mucho el turismo, y cuida los detalles. Nosotros os pondremos en este diario cada lugar en el que nos alojamos. 

En el caso de Stirling, fue en The Old Tram House, por nosotros llamada con cariño el “pequeño Palacio Real”. En tripadvisor podréis ver muchas opiniones, al respecto. Una casa de estilo victoriano “muy especial”. 

En los alojamientos os ofrecerán el Socthis Breakfast… No, eso no lo desayunan ellos normalmente, que no os engañen. Yo acabé con desayunos continentales en los últimos días.. En la mayoría de los alojamientos te dan unos papelitos para que marques qué quieres que te pongan en el desayuno. El primer día marcas todo… eres un turista inquieto y curioso…. Y según pasan los días empiezas a poner menos “x”…

Stirling (Escocia)

Para que os hagáis una idea, este desayuno suele incluir, huevos (fritos, revueltos, cocidos), bacon, salchicha, su famoso black pudding (una especia de morcilla en apariencia con sabor no identificado), tomate a la plancha, champiñones, judías, porrage (hay un capítulo en el que explicaremos nuestra experiencia con esto), pan tostado, mantequilla, fruta, café y algún dulcecillo por si te quedas con hambre. La idea básica se sustenta en no marcar todo… pero si lo marcáis, os lo pondrán. Todo un espectáculo matutino.

El alojamiento de Stirling está a unos 15 minutos andando del centro. Un paseo bastante agradable y más cuando estás recién llegado y el vehículo aparcado.

Stirling (Escocia)

Desde el B&B podéis divisar una de las principales atracciones de Stirling, el National Wallace Monument, que está situado sobre una colina. Se trata de una torre de 67 metros de altura, divididos en pisos y dedicados a la vida de William Wallace (no el de la agencia, si no el libertador que luchó por la independencia de Escocia y que retraban en la película Braveheart, interpretado por Mel Gibson). Un minibús gratuito te sube hasta allí.

Stirling (Escocia)

En nuestro caso nos conformamos con su vista desde abajo, porque teníamos muchas ganas de visitar, con el tiempo que hiciera falta, el mayor tesoro de esta ciudad: el Castillo de Stirling (incluido en la Explorer Pass de la que os hablábamos en el anterior capítulo).

Desde el alojamiento, en busca del castillo atravesamos el puente del s. XVI que cruza el rio Forth. Una reconstrucción del original cuyos restos están a escasos metros. Este puente es peatonal y un ingrediente más para enriquecer el agradable paseo.

Stirling (Escocia)

El Castillo de Stirling tiene un enclave estratégico, su ubicación en la zona alta de la ciudad, en una falla volcánica, lo ha convertido en una fortaleza que lo ha hecho ser testigo de batallas trascendentales en la Historia de Escocia. Sin ir más lejos, la propia batalla ganada por William Wallace en el s. XIII.

Stirling (Escocia)

El concepto de castillos en Escocia transciende mucho más allá de una atalaya y una muralla. Hablamos de recintos extensos, en este caso, además, perfectamente conservado, cuya visita, en función de vuestras inquietudes y tiempo puede llegarse a alargar hasta unas 4 horas. La audioguía os irá llevando por sus rincones explicándoos gran parte de la Historia de Escocia y los sucesos vividos en este lugar. Como por ejemplo la proclamación de la Reina Maria Estuardo en él.

Es una visita altamente recomendable y que no os dejará indiferente. Un impresionante castillo en el que poderse ubicar en el país en el que uno se encuentra. 

Stirling (Escocia)

Desde él, obtendréis bonitas vistas, entre ellas el perfil de la cordillera y Parque natural de los Trossarchs, en los que nos adentraremos en el próximo capítulo.

Stirling (Escocia)

Alrededor del castillo, como en las ciudades medievales fue creciendo la ciudad. Sus calles empinadas y empedradas dejan a los lados la arquitectura típica de la zona.

Stirling (Escocia)

Al lado del Castillo, encontrareis Church oh the Holy Rude (La Iglesia de la Santa Cruz). En esta iglesia han sido coronados durante la Historia importantes Reyes. Está rodeada por un inmenso cementerio.

Stirling (Escocia)

Y es que en Escocia, los cementerios tienen un papel importante (son amantes de leyendas), es curioso, pero están abiertos y son de paso común por la gente. En este caso el vasto cementerio se extiende por la colina, casi uniendo la iglesia con el castillo. Un paseo curioso con vistas la mar de originales.

Stirling (Escocia)

En nuestra incursión en Stirling y posteriormente a la visita del castillo paseamos mucho. El cansancio empezaba a hacer mella. Recordemos que aquí llegamos tras las aventuras narradas en el capítulo 1 y el madrugón para coger el vuelo low cost que nos llevó a Edimburgo.

Tras pasear, y pasear, caímos en la cuenta de que Escocia tiene sus horarios. Al ser el primer día habíamos comido en algún lugar de la zona comida rápida, algo que no nos ocupara mucho tiempo y, sobre todo, dado que estábamos habituando el oído al “toque escocés”, y ellos no estaban muy habituados a “nuestro toque castizo” algo que fuera fácil de pedir. Entre cansancio, castillo y emociones fuertes casi se nos pasa por alto que en Escocia se cena pronto (19.30 a 21.00) más allá de las 21.00 puedes tener serias dificultades.

Quizá el escaso ambiente en la calle a las 6 de la tarde resultó ser una pista. Poco a poco comenzamos la rueda de reconocimiento. Primera noche… ¿Dónde cenar?

Stirling (Escocia)

A ver, un turista de pro, tira de estereotipos, así que ¿Qué te apetece el primer día?… ¡Un pub escocés!. Y ahí empezamos a pasar de 3 a 4 veces por las mismas calles sin decidirnos por nada, inseguros, indecisos… íbamos camino de la medalla de oro del turista arraigado, el guiri, el cara “alelao”… esos éramos nosotros, haciendo honor a nuestra condición.

Al final y tras superar esos pequeños muros de “recién llegados”, el Pub seleccionado fue “Backer Street 2”  (Backer Street, 2). La verdad que estuvimos muy bien, muy a gusto, disfrutando de los recuerdos de cada momento de las últimas 12 horas. Emocionados con la perspectiva de los próximos 10 días. Comiendo como si hubiéramos librado nosotros mismos la batalla de Wallace y posteriormente paseando en dirección al ByB con el atardecer del verano escocés. Nerviosos e inquietos, sin poder deshacer las maletas, porque al día siguiente nos dirigíamos a Oban, atravesando los Trossachards, expectantes ante el Parque Natural que nos esperaba, la conducción, el tiempo, Escocia en sí mismo… 

Al llegar la habitación estaba caliente, y como en todos los alojamientos una pequeña cafetera/tetera (kettle), para poderte preparar en tu dormitorio una bebida reconstituyente antes de irte a dormir. Al caer en la cama del Pequeño Palacio Real, no hubo tiempo de pensar en mucho más… el sueño de Escocia ya lo era literalmente… 

No caímos en por qué nos despertaríamos tan temprano al día siguiente

¿Tienes planes hoy?

Stirling (Escocia)

11 días en Escocia ¡Allá vamos!

¿Tienes planes hoy?
Iniciamos en el blog una serie de entradas que van a describir nuestro viaje, el pasado verano, a Escocia. Antes de nada comentaros que el formato de esta serie de relatos va a ser más informal y personal, una especie de diario con nuestras experiencias. Se trata de diez noches y once días en los que hicimos un pequeño tour por las tierras escocesas. Una aventura maravillosa que quedará para nosotros siempre en nuestra memoria. En este recorrido compartiremos nuestro itinerario con vosotros, así como alojamientos y curiosidades sobre los lugares que visitamos por si os pudiera ayudar.

Castillo Eilean Donan (Escocia)

El viaje lo realizamos en el mes de agosto, un mes poco recomendable climatológicamente hablando ya que, tradicionalmente, si Escocia por si mismo es lluvioso, en ese mes aún lo es más. Nuestra estrella nos acompañó y, milagrosamente, de 11 días llovió 2, el primero durante unas horas, y el penúltimo durante dos horas, una suerte que aún no nos podemos creer.

Quiraing (Escocia)

Fuimos equipados con chubasqueros, polainas, ropa de abrigo… poca falta nos hicieron, pero si optáis por viajar aunque sea verano, llevarlos, porque en nuestro caso, aun siendo un verano de “ensueño”, por las noches todos los alojamientos tenían la calefacción puesta, edredones que parecían nubes de algodón y el tiempo puede cambiar en segundos.

Lago Duich (Escocia)

Agosto tiene su vertiente positiva, y es que aparte de celebrarse los juegos tradicionales de las Highlands, en Edimburgo se celebra su famoso festival, que es divertidísimo. Cierto que si visitáis la ciudad en esas fechas, la visita turística será ajetreada y masificada, pero también os llevareis una gratísima experiencia por lo espectacular del festival.

Edimburgo (Escocia)

El viaje lo organizamos nosotros, desde Madrid y por internet, con bastantes meses previos  (los alojamientos se llenan con facilidad). Comenzamos por elegir los lugares que queríamos visitar, el modo de transporte y los campamentos base en los que pasar la noche para que todo cuadrara. El resultado de esto fue el alquiler de un vehículo y pasar cada noche en destinos diferentes a excepción de tres puntos en los que pernoctamos alguna noche más. Deciros que si viajáis fuera del mes de agosto, dicen que se puede encontrar alojamiento sin reserva previa pero en agosto es complicado. Nosotros llevamos todas las reservas hechas desde aquí.

Escocia

En este punto, es importante que antes de ir, estudiéis un poco los lugares que os gustaría visitar en función de vuestras preferencias y el tiempo del que dispongáis. Escocia es la tierra de los castillos, siempre hay alguno cerca que, bien por su Historia o por su enclave, resulta atractivo. Ahora bien, si se quiere ahorrar un dinerito hay que informarse acerca de la Explorer Pass. Es una tarjeta que incluye más de 70 monumentos y atracciones visitables. Existen dos tipos de tarjeta: una para 3 días, (válida durante 5), es decir puedes usarla 3 días en un periodo de 5; y la que nosotros cogimos, una de 7 días que puedes usarla en un periodo máximo de 14 días. No todas las atracciones y castillos están incluidos, pero si muchas de las que consideramos imprescindibles, entre ellas el Castillo de Stirling o Castillo de Edimburgo. Echar vuestras cuentas, mirad los días que necesitareis visitar y decidid si os interesa la tarjeta y cuál de las dos opciones os va mejor. La tarjeta se saca en la mayoría de las atracciones visitables, en nuestro caso la primera que visitamos fue el Castillo de Stirling, así que allí abonas el importe, te dan una guía y una especie de cartilla, en la que os irán poniendo el sello en cada una de las atracciones que visitéis. Con esta tarjeta evitareis colas también y tendréis descuentos en audioguías, etc.

Explorer Pass Escocia

Como anticipo os dejamos los puntos en los que pernoctamos en este viaje por tierras escocesas:
Poco a poco iremos dando más recomendaciones. De momento comenzamos como debe ser, por el principio.

Volando a Escocia

Tobermory (Escocia)

Nuestro vuelo salía muy temprano el primer día. Nos tenía algo preocupados el tema de la llegada al aeropuerto y el coche de alquiler por dos motivos, el primero, las instrucciones que nos enviaron desde la agencia de alquiler resultaban algo “complejas”, un poco al estilo James Bond, nos decían algo así como “buscar teléfono rojo”, “marcar botón grande con #” y comunicar con alguien que nos diría dónde debíamos ir y nos recogerían para llevarnos a la agencia. Y el otro motivo, el propio hecho de conducir por la izquierda. Algo que así, a priori, produce cierta tensión. Para intentar minimizar los efectos confusos de la conducción decidimos alquilar un vehículo automático para poder concentrar la atención en menos cosas.

Edimburgo (Escocia)

A la llegada a Edimburgo todo pintaba tal y como esperábamos, no solo llovía, no, el cielo debía estar roto, parecía que tiraban cubos de agua para darnos la bienvenida. Habíamos dejado 37 grados en Madrid para afrontar unos 16 grados húmedos y oscuros en Edimburgo.

Comentaros que tras leer mucho en internet optamos por reservar el coche con Celtic Legend. El precio, comparativamente hablando con otras compañías, era bastante mejor, sobre todo con seguro a todo riesgo, y las opiniones de otros usuarios españoles eran buenas. Cuando comenzamos con la reserva (así como 3 meses antes) había algo que no nos cuadraba mucho, y es que nuestra persona de contacto firmaba como “William Wallace”… Esto es algo así como si un escocés decide reservar coche en una agencia española llamada “Suspiros de España” y firma los escritos como “Rodrigo Diaz de Vivar”. Fuera de estas anécdotas y con la confianza ciega en las recomendaciones de nuestros compatriotas continuamos con la reserva.

Inverness (Escocia)

Reservando con esta agencia al final acabas alquilando el coche con Arnold Clark, una compañía bastante conocida en la zona. Escogimos el seguro completo sin franquicia, que eso sí, no cubre pinchazos, porque no hay nada que cubra pinchazos. Hay que encomendarse a los Highlanders y pensar… “yo no voy a pinchar” (a nosotros nos ha funcionado).

Isla de Skye (Escocia)

Retornamos al aeropuerto, nos costó encontrar el teléfono, pero para ser justos, una vez encontrado nos costó aun más entenderlos. Eso no es el clásico inglés, eso tiene un acento “diferente”, que por suerte siempre va acompañado de una gran sonrisa y colaboración. Y es que en Escocia, si algo son (pelirrojos no tanto como nos venden), son muy amables, sonrientes, solícitos y encantadores (no sabemos si tendrá que ver con que no hay quien los entienda).

St Andrews (Escocia)

Dicho lo dicho, al salir, localizar el teléfono, entender la mitad de la información que por suerte era un número qué indicaba en la dársena que nos esperaban, correr por el aeropuerto en busca de la misma y empaparnos, en no más de 5 minutos llegaba un microbús a buscarnos, con otro hombre sonriente y encantador. Venía solo a por nosotros, y en no más de otros 4 minutos nos dejaban en la agencia de alquiler de vehículos donde rellenábamos todos los formularios y pagábamos el importe correspondiente. (Hasta el momento no hubo que hacer ningún pago previo).

Lago Lubnaig (Escocia)

Si vais a ir a Escocia con la intención de recorrerla con un vehículo y tenéis GPS, llevároslo. Si no lo tenéis, alquilarlo. De verdad no os planteéis el hecho de “ya encontraré el camino” o “sigo las señales” o… lo que os venga a la cabeza. Os vais a adentrar en otro tipo de conducción, y no lo decimos solo por conducir por la izquierda… Haceros con un GPS con mapas del lugar. De turistas en Escocia a futuros turistas en Escocia os lo recomendamos. Nosotros llevamos GPS con los mapas descargados desde aquí. 

Isla de Skye (Escocia)

Tras esta pequeña introducción con detalles básicos del viaje y la descripción de la llegada a Edimburgo, ya estábamos con el equipaje en el maletero del coche, sentados cada uno en un asiento que no sentíamos que nos correspondía. En el GPS el destino era Stirling y solo había que arrancar… 

Comienzan las aventuras por tierras escocesas…

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Isla de Skye (Escocia)

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