4 de marzo de 2015

13 días por el sur de Inglaterra. Día 2: Canterbury - Acantilados de Dover

¿Tienes planes hoy?
El relato de este día se va a centrar en la visita a Canterbury, un pueblecito de cuento con toques medievales y una catedral totalmente impresionante, aparte de referencias de ficción como los Cuentos de Canterbury… otros muchos dicen que es la catedral que Ken Follet describe en los Pilares de la Tierra. Es un edificio precioso. Luego, daremos un paseo por unos Acantilados Blancos (White Cliffs), en Dover, donde sentarse y escuchar el mar. Comenzamos.

Canterbury Inglaterra

Nuestro hotel de Cambridge, donde habíamos pasado el día anterior, no incluía desayuno. Desayunamos en la habitación gracias a la compra de avituallamientos del día anterior.

La verdad que al despertar, tras la paliza vivida el día de llegada, hacía que uno no se levantara ligero como una pluma. Más bien, costaba infinito moverse, no sé por qué en ese momento me visualicé como cuando en el National Geographic sacan un perezoso en acción.

Una buena ducha, un café, unos dulcecitos y al coche de nuevo con las cámaras, maletas, mochilas, a hacer el tetris del maletero, GPS y ¡Atención! “carril izquierdo” para poner rumbo a Canterbury.

Nuestra intención era dirigirnos en primer lugar al alojamiento a ver si, con suerte, podíamos hacer el check in y ya dejar el coche y equipaje.

Canterbury Inglaterra

Este día nos iba a enseñar, entre otras cosas, una experiencia nueva, los alojamientos en los Inn. Nos alojamos a las afueras una vez más, pero en este caso afueras de verdad, porque no era como en Cambridge, una zona residencial, era una rotonda con este alojamiento, un Inn, que vienen a ser Pubs que tienen habitaciones disponibles. En nuestro caso el elegido el Inkeeper’s Lodge The Old Gate.

La habitación quizá fue de lo mejor que encontramos en nuestro viaje, acogedora, amplia, el wifi no iba si no tenías número de teléfono británico, el cual nos prestaron para conseguirlo, cómoda, bastante decente. El pub decorativamente hablando era bonito, aunque el olor al entrar era, no de ayer, de antesdeayer, o 5 años sin abrir las ventanas. Incluía desayuno y, bueno, fue un desayuno continental sin grandes pretensiones.

Canterbury Inglaterra Canterbury Inglaterra



Camino de Cambridge a Canterbury se tarda, más o menos, unas dos horas. Salimos del condado de Cambridgeshire para entrar en el condado de Kent. De nuevo, comienza la tensión de las carreteras. Por otro lado, poco a poco, se va disfrutando un poco más, en Inglaterra hay carreteras preciosas dignas de una película y un descapotable los días que no llueve. Si estáis en Londres pernoctando, Canterbury es otro de esos destinos que se pueden visitar en un día desde allí, usando el transporte público.

Hasta este momento, la lluvia nos respeta. Amanece un día bueno y disfrutamos con prudencia de las dos horas hasta llegar al alojamiento. Allí, nos recomiendan que nos acerquemos a unos metros escasos donde se encuentra el Park And Ride y desde allí coger el autobús al centro.

Así hacemos, aparcamiento y hotel están muy muy cerca. Nuestro primer contacto con un Park and Ride.

No hay ningún tipo de barrera, suponemos que algún sistema grabará las matrículas, y sino es así, suponemos una gran honestidad por parte de la gente, porque todos pasan por cabina. En el caso de este Park and Ride, es un precio único para bus y parking. Nos parece comodísimo.

Canterbury Inglaterra

Sacamos el ticket en la máquina por 3 libras y, sin apenas esperar, estamos en el segundo piso de un autobús que nos acerca en 10 minutos al centro de Canterbury. 

Canterbury es un rincón especial, aunque para nuestro gusto todo lo eclipsa su apasionante catedral, la más antigua gótica en uso de Inglaterra. Según entras por la puerta, no te hace falta tener que sumergirte en rincones secretos para, con solo la imagen, quedar totalmente rendido ante la arquitectura de ese lugar.

Canterbury InglaterraPero antes de eso, nos sumergimos por sus calles, de una de las calles principales High Street, tomamos Mercery Lane, entonces las fachadas con travesaños de madera, fachadas blancas apelotonadas e irregulares conforman la calle. Una arquitectura medieval que nos embruja y que deja al fondo el Pórtico de Christ Church Gate, del s.XVI, cuya figura central no es la originaria, y que da entrada a la zona ajardinada que rodea la impresionante catedral.

El precio de entrada a la catedral es de 10,50 libras. El edificio desde fuera ya resulta impresionante por su tamaño, es complicado intentar fotografiarlo y quede sitio para él en el encuadre. A su alrededor, una amplia explanada verde por la parte delantera.

Es necesario resaltar la importancia de Canterbury en la Historia de Inglaterra y la religión, en la actualidad, es aquí donde se encuentra la cabeza de la Iglesia Inglesa y el Arzobispo de la iglesia Anglicana.

Los orígenes de la ciudad se remontan a la época romana, aquí se produjo un asentamiento importante y fortificaron el lugar con unas murallas para defenderse. Tras la huida de los romanos en el s.V llegó el abandono. Un siglo después, aprovechando las murallas y restos de la ciudad se produjo un nuevo asentamiento de refugiados daneses. Casi en el S.VII el Papa mandó al que posteriormente haría primer Arzobispo de Canterbury (Agustín) a convertir al Rey del Condado, y aprovechando los orígenes romanos de la ciudad la convirtió en sede episcopal. Esto llevó a la construcción de una catedral y una abadía. Desde que San Agustín fuera el primer arzobispo de Canterbury hasta la actualidad han pasado 103 arzobispos más.

La construcción de la catedral comienza con los hechos que os narramos, y se va alargando en el tiempo. Una vez que la veais y estéis a sus pies es cuando uno realmente es consciente de las dimensiones de las que hablamos, y hay que trasladarse a la Edad Media, para imaginar lo que sería su construcción. 

Canterbury Inglaterra

El templo sufrió varios incendios que llevan a su reconstrucción casi de forma constante. El más importante y del que sale prácticamente la apariencia actual data del s.XII. Ese fue un siglo importante para la catedral, en 1170, su Arzobispo Thomas Beckett fue asesinado en uno de los rincones del templo. Y este hecho fue trascendental para el futuro de la catedral anglicana.

Canterbury Inglaterra

Thomas Becket, mientras ostentó su cargo religioso intentó por todos los medios de separar la Iglesia de la corona, algo que al monarca que reinaba en esas fechas le causaba muchos problemas y desagrados. Unos soldados que trabajan para él le escucharon una vez lamentarse con un tercero de lo molesta y tediosa que era la presencia del Arzobispo Thomas. Así que, un domingo, éstos entraron en la catedral y lo decapitaron en su interior.

Este hecho tuvo graves consecuencias, la catedral se convirtió en un centro de peregrinación, Thomas Beckett fue beatificado y el rey Enrique II tuvo que mostrar su arrepentimiento y, como compensación, Canterbury se quedó como la cabeza de la Iglesia Británica hasta la fecha y su arzobispo como líder espiritual. No en vano la figura de Thomas Becket sigue siendo un símbolo en la Historia Inglesa y, cuando visitéis el templo, encontraréis una vela encendida en el lugar dónde se encontraba enterrado.

Canterbury Inglaterra

El interior de la Catedral es realmente fascinante, impresionante diríamos. Está llena de historias, leyendas y multitud de detalles artísticos y arquitectónicos que a nosotros se nos escapan, pero que en su conjunto nos embrujaron. 

Las vidrieras, cuando llegó la II Guerra Mundial, se ocuparon de quitarlas para protegerlas y poner otras en su lugar. Esas últimas quedaron hechas añicos y, de nuevo, ya en periodo de paz, las primeras fueron devueltas a su lugar de origen.

Canterbury Inglaterra Canterbury Inglaterra





Otro de los hito populares de los elementos que se encuentran en el interior del templo es el sepulcro del Príncipe Negro. Sobre la tumba una escultura de un soldado con armadura oscura es protagonista. Ese soldado ahí enterrado es el primogénito del rey de Inglaterra Eduardo III, un batallador insaciable que murió un año antes que su progenitor y fue aquí enterrado. Tenía fama de ser implacable y poco compasivo. Lo cierto es que no se sabe claramente el motivo por el que se le llama así, si por ese carácter oscuro que le hacía cruel y vencedor en las batallas, o por llevar una armadura negra, regalo de su padre, de lo cual tampoco se tiene clara constancia. Sea como sea así ha pasado a la Historia.

Canterbury Inglaterra

Canterbury está llena de cuentos y leyendas, Geoffrey Chaucer ha contribuído a ellos con su obra literaria. De hecho, en el propio lugar una de sus atracciones es Canterbury Tales, donde recrean parte de la vida medieval. Un lugar que nosotros no visitamos, pero que lleva 25 años abierta y gusta a muchos, sobre todo, a los amantes de esta popular obra.

El día de nuestra visita era un día soleado y Canterbury se encontraba muy animado. El río Stour baña este lugar y, a ambos lados del mismo, las casas nacen dando una apariencia de canales. Se puede alquilar una embarcación que además incluye una visita guiada. Por lo visto dura unos 40 minutos y no eran caras. En nuestro caso, era por la mañana, y no estaba en nuestro planes, nos apetecía más caminar.

Canterbury Inglaterra Canterbury Inglaterra

























Recorremos High Street disfrutando de la música en las calles, la gente y llegamos al lugar donde parece que nos vamos a salir de las viejas murallas, The West Gate, una de las siete puertas medievales del s.XIV que tenía Canterbury, y la más grande aún en pie.

A sus pies, cruzándola, pasa el río Stour de nuevo.

Es nuestro segundo día en Inglaterra y a las 14.00 nos encontramos totalmente agotados. No es una sensación física muscular, es como un cansancio que te come la energía. La verdad que nos asusta porque entendemos que tampoco hemos hecho tanto, y pensamos que probablemente aún estamos cogiendo el ritmo.

Canterbury Inglaterra

Aprovechamos que justo al lado de la puerta medieval se encuentran los jardines Westgate. Un rincón totalmente bucólico donde hay más residentes que turistas. El río lo atraviesa con casitas a un lado e infinitas flores de colores. Forma una estampa totalmente bucólica.

Además parece que es en el único lugar donde hemos encontrado, una vez más, bancos para sentarnos. Aunque hay que reconocer que es una pradera magnífica para tirarse al suelo, como muchas de las personas, a descansar. Vemos gente leyendo, niños jugando, personas comiendo.

Canterbury Inglaterra

Sacamos nuestro avituallamiento, sandwich, fruta, agua… y cuando terminamos, el sueño se apodera de nosotros una vez más. Pero no le dejamos quedarse. Cerramos el chiringo y volvemos al centro de Canterbury, eran como las 3, momento perfecto para coger el autobús y volver al Park and Ride. Pero antes de eso, buscamos la famosa Casa Torcida de Canterbury, totalmente pintoresca. Después, los acantilados de Dover nos esperaban. 

La vuelta la aprovechamos para volver a mirar las calles, las fachadas y los carteles. Para fotografiar detalles y, sobre todo, para intentar activar a nuestro cuerpo.

Canterbury Inglaterra Canterbury Inglaterra


Para coger el autobús hay que ir al mismo lugar dónde nos había dejado, según llegamos a la parada está allí y, en 15 minutos, nosotros en el coche. A Dover que nos vamos…

Más o menos, la distancia es de 1 hora y cuarto. Llegamos sin mayor dificultad al centro de visitantes.

Existe una especie de horario regulado para visitarlo, teóricamente hasta las 7. Nosotros cuando llegamos, antes de las 4, tuvimos que pagar 3 libras por aparcar. Lo cierto es que cuando salimos de allí, a las 17.45 (recordamos que hablamos de agosto), la caseta de admisión estaba ya cerrada y se podía entrar gratuitamente. Os lo decimos como consejo, nosotros no conocíamos esta información. 

También es importante deciros que, desde el principio, nos apetecía visitar el Castillo de Dover, pero no éramos capaces de que nos encajara en el planning y fue a una de las cosas a las que renunciamos. Cuando pasamos al lado del mismo, nos volvimos a arrepentir, y ha quedado entre otras muchas cosas en “pendientes”. Es una visita larga y se necesitan varias horas para recorrerlo, aparte de que cierran pronto. Aunque no pudimos resistirnos a acercarnos a la entrada a las 18.30 (cuando ya estaba cerrado) para intentar verlo más de cerca (No se ve nada jaja).

Acantilados de Dover (White Cliffs) Inglaterra

Volvemos a antes de esto, cuando estábamos recién aparcados en la zona acondicionada de los Acantilados Blancos (White Cliffs), allí comienza el paseo o medio ruta hacia a los acantilados. La tarde de aquel jueves de agosto era muy. muy, muy soleada, y muy calurosa. El porcentaje de humedad hacía que, personalmente, me pareciera que estaba en un país tropical. Ni soplaba el viento ni refrescaba.

Acantilados de Dover (White Cliffs) Inglaterra

Nos planteamos llegar hasta el faro y dar media vuelta, más o menos unos 8 km de distancia. Un paseo diferente, totalmente distinto, donde el verde de las praderas con el azul del cielo era impresionante. Era tal la luz y el calor, que una especie de bruma impedía que los blancos acantilados brillaran como habíamos visto en otras imágenes. Ni una sola nube en el cielo, a pesar de estar en la costa, eso sí, nos dejaba ver al otro lado del mar la costa francesa y, por si teníamos dudas, nuestra red telefónica, un poco alocada, nos decía que estábamos en Francia.

Acantilados de Dover (White Cliffs) InglaterraAcantilados de Dover (White Cliffs) Inglaterra


Nos parecieron preciosos, algo diferente, y un bonita parada tras dos días perdidos entre universidades, capillas y catedrales… 

Nos sentamos un rato, vimos multitud de conejos corretear, y nos acercamos al borde de los verticales y blancos acantilados para sentir esa sensación vertiginosa a la que contribuía el sonido del mar, bastante tranquilo aquella tarde, por cierto.

Como os decíamos antes, a las 17.45 de la tarde salíamos ya. El cansancio de sueño se había ido, ahora sí que estaba el físico. Llevábamos menos de 48 horas allí y apenas habíamos parado.

Acantilados de Dover (White Cliffs) Inglaterra

Lo cierto es que aunque se cene pronto nos costaba pensar que a esas horas teníamos que retirarnos. Nos planteamos ir a Rye, un destino que teníamos planeado para el día siguiente y así descargar un poco nuestro itinerario, pero no era responsable hacerlo. Aunque hubiéramos tenido tiempo material, por suerte reflexionamos, y nos dimos cuenta que el cansancio estaba ahí y, cuando llegaramos, la actitud no iba a ser como un destino merece. A veces hay que aprender a renunciar a ver cosas, para poder disfrutar de otras…

Así que emprendimos el camino, no hacia el alojamiento, no. Esta vez, aunque cansados, queríamos cenar en un Pub Inglés, y teníamos apuntado The White Horse, en Bridge, un pueblecito cercano a nuestro alojamiento perteneciente a Canterbury.

A las 19.30 estábamos entrando a cenar. Caían las primeras gotas del día, una lluvia fina que no sabíamos de dónde podía haber salido con la tarde que pasamos, o quizá esa era la explicación.

Bridge Inglaterra

Bonito Pub inglés, una pequeña mesa redonda de madera junto a una ventanita con celosía inglesa, por donde pasaba alguna persona paseando a sus perros y veíamos las luces de las farolas brillar con los reflejos del agua en la calle y la luz del cielo apagarse. Un fish (de bacalao) and chips para cada uno de nosotros que se salía del plato, en plan más elegante, con guarnición, el rebozado de cerveza, y dos bebidas. Por si alguno está interesado, 26 libras. Estuvo bien, para no ser amantes del fish and chips. Un lugar muy agradable con no demasiada gente y la mayoría, aparentemente del lugar.

De ahí, directos a nuestro alojamiento. Solo recuerdo abandonar las maletas, prepararnos un café caliente, encender dos lamparitas y escuchar el run run británico de la televisión. Dijimos algo de echar un vistazo a las fotos, de cargar las baterías, de entrar en internet y no poder… Luego… todo se diluye… y por fin, ya no estamos cansados…

Al día siguiente sí lo estaríamos de nuevo

¿Tienes planes hoy?

Acantilados de Dover (White Cliffs) Inglaterra



2 de marzo de 2015

13 días por el sur de Inglaterra. Día 1: Madrid - Stansted - Cambridge

¿Tienes planes hoy?
Bueno, pues llegó el día. Llegó el miércoles en el que habíamos pensado desde hacía meses cuando comenzamos con la organización del viaje.

Tras haber tenido en cuenta todo lo que os comentamos en Preparando el Viaje, nos damos un madrugón, que mejor nos habría venido no acostarnos.

Cambridge Inglaterra

Volamos con Ryanair, el avión salía a las 6.15 de la mañana. Con el tema de la facturación y, teniendo en cuenta que esta compañía low cost ha flexibilizado un poco su política, llevamos una maleta mediana, dos trolleys y dos mochilas. Suena mucho, pero de verdad que no llevabamos tanto, el paraguas escondido en la manga de la chaqueta, eso sí, que por cierto, llevábamos puestas en agosto en Madrid para que no pesará de más la maleta (lo sé, no estamos dando la imagen de no ir muy cargados). De hecho, la noche anterior tuvimos que quitar 9 kilos al equipaje que nos sobraban, ya no sabíamos de qué prescindir. Definitivamente, acabamos de quedar como dos tarados… 

El caso, que sin apenas dormir, allí estábamos, en Barajas, tomando un café, que no podíamos tener ni emoción del sueño que nos invadía. El objetivo era montar en el avión y, en las dos horas y media del trayecto, dormir.

Tuvimos un vuelo bueno, pero dormir, dormir poco. Llegamos a Stansted, es uno de los aeropuertos de Londres que se encuentra a medio camino entre éste y Cambridge. En el capítulo de Londres explicaremos cómo llegar en transporte desde este aeropuerto hasta la capital (en una hora). En el primer día no lo tuvimos que hacer porque teníamos reservado el coche en el mismo aeropuerto, pero el día de devolución del vehículo tuvimos que usarlo.

Cambridge Inglaterra

Recogimos nuestras maletas y nos fuimos en busca del mostrador de Avis. Allí, encontramos a una amable señorita a la que, de entrada, no entendimos absolutamente nada. Entre el sueño, recién llegados… éramos dos pasmarotes ahí plantados con todo el arsenal de maletas y mochilas, y el taco de folios impresos, de reservas, mapas ¡Qué decir!

Tuvimos suerte y, a pesar de ir a recoger el coche una hora antes de lo que lo habíamos reservado, nos dieron un Golf diésel sin tener que esperar (con la peculiaridad de que allí es más barata la gasolina que el diésel, al menos, durante la fecha de nuestro viaje en agosto 2014). Lo cierto que el coche resultó ser una maravilla, no tuvimos percances y el trato con la empresa fue correcto y sin sobresaltos.

Cambridge Inglaterra

Colocamos el GPS (que llevamos nosotros), colocamos los asientos, el equipaje, toqueteamos todos los botones. Pulsaciones a 150, hay que arrancar, coche manual (eso sí, seguro a todo riesgo), el que conduce, que es el mismo que “el que no escribe”, al volante. La que escribe al lado del copiloto, y… suena el motor… Hay que salir de ahí.

Sí, hay que salir de ahí e ir a Cambridge (a unos 40 minutos y 30 millas), que era nuestro destino para ese día. La hora perfecta, eso sí, pocas horas de sueño a nuestras espaldas, unas cuantas de viaje y de golpe, todo cambiado de lugar.

Cambridge Inglaterra Cambridge Inglaterra


De lo que se ve durante el trayecto a Cambridge, no puedo describir mucho. Iba tan pendiente de los coches, de los bordillos de la izquierda, de los semáforos, rotondas, GPS, el asfalto ese que escupe el agua… De esa sensación extraña de estar haciendo todo mal. Pero debo hacer una mención pública “al que no escribe”, pero sí conduce por la izquierda, por sus dotes, su maestría, su calma y templanza al volante, por meter las marchas a la velocidad de la luz, por ser tan chulito de, encima, ir adelantando y por todo lo que ha tenido que renunciar por conducir mientras yo veía paisajes, hacía videos, cantaba.. y le ayudaba ¿eh? ¡Que mi labor ha sido vital!

Volviendo a Cambridge. En Cambridge decidimos ir directamente al hotel, suponíamos que no nos dejarían subir por ser temprano, pero quizá sí estacionar el vehículo. Y así fue.

Alojamiento de Cambridge: Travelodge Ochard Park. A las afueras, de hecho muy muy cerca del Park and Ride (os hablamos aquí de cómo funcionan). Un alojamiento básico que, dado los precios de Inglaterra, es bastante aceptable y nos atrevemos a recomendar (sin aire acondicionado eso sí). La misma estructura que los travelodge, moqueta, cama amplia, baño como de cabina pequeño pero con muy buena ducha, kettle en la habitación con galletitas. Está aceptable y la atención es buena.

Cambridge Inglaterra

Recién llegados ocurre la primera anécdota del viaje. Tras hablar con ellos, nos dicen que podemos dejar allí el coche, y que a 5 minutos andando tenemos el autobús que nos lleva al centro, el check-in no lo podríamos hacer hasta más tarde. Nos parece buena idea. Pero antes queremos ir al baño.

Vamos al que hay en el hall, primero va uno, luego otro. Yo la segunda, muerta de sueño, antes de salir, veo una cuerda que sale del techo y me resulta extraño, pienso que este sistema de tirar de la cadena es un poco arcaico. Sin dudarlo tiro…

Se enciende de rojo el interior, una sirena a todo volumen empieza a sonar (se me quitó el sueño de golpe)… y salgo disparada, como si eso fuera una alarma de bomberos y me tuviera que tirar por la barra metálica. 

No tiréis de esas cuerdas porque no solo están allí, no, esas cuerdas las encontraréis en los baños públicos más veces si viajáis por Inglaterra. Son las cuerdas para pedir ayuda si a alguien le pasa algo en el baño.…

Cambridge Inglaterra

Dicho esto, ahora queremos comentaros lo que hicimos y lo que creemos que hubiera sido mejor hacer si elegís nuestro alojamiento.

Nosotros dejamos el coche en el parking gratuito del hotel, caminamos 5 minutos y cogimos el autobús que te lleva al centro de Cambridge (línea B). El autobús, 10 libras, los dos ida y vuelta. 

Cerca del alojamiento hay un Park and Ride que cuesta 1 libra dejar el coche de 1 a 18 horas y aparte se paga el bus, cuyo precio desconocemos, pero fácilmente salga más económico acercarse allí en coche, dejarlo aparcado y coger el bus que sale desde el aparcamiento. Ahí lo dejamos, para que alguno echéis un ojo, dejamos la web.

Hacia las 10 de la mañana estamos en Cambridge, con esa sensación rara que se tiene cuando uno no ha dormido, empieza el día para los demás y tú tienes un desfase temporal que no sabes si tienes hambre, sueño, si es por la mañana o la tarde… pero lo que sí teníamos era mucha emoción. El autobús desde el hotel no tarda más de 10-15 minutos en dejarte en el corazón de Cambridge.

A Cambridge se puede ir desde Londres como excursión del día. Desde Liverpool Street sale un tren que en una hora te deja allí y en un día se puede ver perfectamente lo más significativo. 

Cambridge InglaterraPara empezar, comentar la trascendencia de Cambridge, siempre conocida por sus carácter universitario (como le ocurre a Oxford), su universidad vive desde el s.XIII. La traducción de su nombre es Puente sobre el Río Cam. Río que dota de muchísimos rincones con encanto a esta ciudad, como os vamos a contar.

Elegimos una parada un poco al azar, nos guiamos porque justo el autobús pasa por delante de uno de los puntos que teníamos apuntados. Round Church, así que pensamos que ese es un buen lugar para bajar. Y por ahí vamos a empezar:

Round Church. Llama la atención por su planta circular. Su origen, del s.XII, dicen que es una inspiración del Santo Sepulcro de Jerusalén. Existen muy pocos templos en Inglaterra con esta arquitectura tan peculiar.

Se encuentra situada en una una intersección de varias calles que ya están metidas en el centro de la ciudad. La iglesia, la contemplamos desde fuera, habíamos leído que ya su funcionalidad no estaba dedicada al santo oficio, sino que era un centro de exposiciones (Precio: 1 libra). Dadas las circunstancias, y que acabábamos de pisar el suelo de Cambridge, lo que más nos apetece es pasear por sus calles.

Cada vez que uno hace turismo y, sobre todo, cuando cambias de país, todo te llama mucho la atención. Recién llegados a Inglaterra, la arquitectura británica, sus calles, los semáforos, los colores, los aromas, la gente… todo te resulta tan diferente que cualquier detalle es susceptible de llamar tu atención y emocionarte.

El primer contacto con la ciudad tras la iglesia fue algo caótico, nos encontramos muchísimos japoneses casi tomando la ciudad. No esperábamos algo parecido, porque no nos referimos a un autobús o dos, hablamos de muchísimos, y muchísimos. Poco a poco, conseguimos ir acostumbrándonos, y vimos como había destinos donde no veías a ninguno y otros donde no te veías ni a ti mismo. 

Cambridge Inglaterra

Cambridge está lleno de Colleges y la mayoría son visitables, aunque depende del día y sus actos privados os podéis encontrar que algunos no sean accesibles, como pasó en nuestra visita. Hay que destacar dos de ellos por diferentes motivos, uno el Peterhouse, el más antiguo de la ciudad que aún sigue en funcionamiento, y el otro, el más popular, el King’s College, que nosotros visitamos. Aunque se encuentran otros tantos con sus peculiaridades, por ejemplo el Trinity Colleges, que es el que da los títulos oficiales de inglés entre otros.

Cambridge Inglaterra

Nos encaminamos hacia la Oficina de Turismo con la intención de obtener un plano del lugar. Decir que en muchos de estos lugares también te cobran por ello. Amablemente, nos explican qué podemos ver y aprovechamos para comprar allí mismo las entradas al King’s College, 7,40 libras por persona (para empezar a acostumbrarnos). Y hacia allí que nos dirigimos, queríamos verlo antes de la hora de comer, que ya se sabe que por Inglaterra se come antes que aquí, y el horario de visita era de 9.45 a 16.30.

Desde la Oficina de turismo al College es un pequeño paseo, pero en ese momento forma parte de lo que más nos gusta de viajar; pasear, escaparates, carteles, timbres de bicis… Un mercadillo, cosas que te vas encontrando y te hacen que vayas configurando como es ésta popular ciudad que estás empezando a conocer.

Cambridge Inglaterra

Entramos sin dificultad ni esperas en el King’s College. Este recinto fue mandado construir en el s.XV por Enrique VI. Es impresionante, el tamaño del mismo, los jardines, cada uno de los edificios que conforma el complejo, pero si algo te deja sin palabras es su capilla.

Cuando uno dice o escribe la palabra “capilla” se imagina un pequeño rincón anejo a la planta principal de una iglesia, o una girola desde donde salen pequeños espacios circulares que homenajean algún santo, virgen, Cristo. Vale, pues esto es “otro tipo de capilla”. Nuestro primer contacto con el Gótico Inglés nos dejó sin palabras…

Cambridge Inglaterra

Especialmente luminosa, sus veinticinco vidrieras, los detalles de las paredes, la ornamentación, es un derroche de decoración, que siendo “exagerada” resulta especialmente bonita. Según tu cuello va subiendo por las paredes hasta chocar con los techos, sorprenden unas bóvedas preciosas que se construyeron posteriormente a los orígenes de la capilla, en el s.XVI. Es cuando no puedes dejar de mirar, y acordarte de que desde ese momento para ti la palabra “capilla” adquiere una nueva dimensión.

Este recinto universitario, como os decíamos, fue mandado construir por Enrique VI, se inició en el s.XV y llevó más de 100 años acabarlo. Entonces, el rey tan solo contaba con 19 años, pero tenía grandes ambiciones con respecto a este lugar. Es un gótico inglés perpendicular, y es que si algo sacamos en claro en nuestro viaje por el sur de Inglaterra fue que el gótico en su Historia ha sido trascendental.

Cambridge Inglaterra

En esta capilla se celebró el matrimonio de Enrique VIII y Ana Bolena. De hecho, para tal celebración se mandó construir el coro.

Impresionante lugar del que salimos medio emborrachados hasta los jardines. Allí vemos cómo estudiantes de verano se mezclan con algunos turistas como nosotros, y cómo desde el propio jardín, por primera vez, nos podemos acercar al río Cam, donde la vida transcurre como si de un cuento se tratara.

Cambridge Inglaterra

Era casi mediodía, a pesar de haber llegado hacía unas cuantas horas y con lluvia, ésta había parado, el día estaba bastante caluroso, y numerosas barcas llevan a gente por un paseo a lo largo del río. Es uno de los atractivos de la ciudad.

Estas barcas son curiosas, muy parecidas a las góndolas, pero más largas. El barquero se pone en una base que está en los extremos de la embarcación y con un palo bastante largo, que clava en el fondo del río, va dándose impulso. Existe la posibilidad de contratar la barca con barquero o, si estas animado, lanzarte tú mismo a intentarlo.

Cambridge Inglaterra

Nos quedamos un rato cerca del río, y es que hasta ahora nos lo habíamos contado, pero acceder a éste no es tan sencillo como parece.

En Cambridge los college dan al río. En gran parte del itinerario del mismo, no es posible acceder a él y caminar por su orilla unos kilómetros. No. 

Y aquí aparecen los famosos Backs. Estos son la parte trasera de los college, cada uno tiene acceso privado a una zona de río y sus propios puentes. Así que, una de nuestras oportunidades de acercarnos al río era desde aquí que ya habíamos pagado la entrada, aunque luego dimos con otras cuantas más gratuitas.

Cambridge Inglaterra

Y es que, en Cambridge existen unos cuantos puentes públicos y de acceso libre; el más conocido el Magdalene Bridge, el Silver Street Bridge y el de Garret Bridge.

Tras la visita al río, cruzar el puente, visitar el College con su capilla, sentimos que el haber dormido apenas dos horas y todo lo que llevábamos encima empieza a pasar factura, y necesitamos energía.

Hacemos una parada rápida en un McDonald’s solo para sobrevivir, ante todo intentar beber algo, ir al baño y sentarnos un rato. Nada más acabamos, pensamos que la sangre no nos llega al cerebro, caemos en un estado de shock importante y buscamos un banco donde descansar un rato.

Vale, en Cambridge, así como en otras muchísimas ciudades inglesas no hay bancos, debe ser que la gente no se encuentra motivada para quedarse en el exterior, pero estamos tan desesperados que no sabemos ni qué hacer, necesitamos sentarnos y poder cerrar los ojos 5 minutos aunque sea. 

Así que, tras arrastrarnos por Cambridge, llegamos casi de nuevo a la altura del King College y nos encontramos con la Iglesia Great St Mary, desde donde teníamos apuntado, que se podía subir para tener una vista aérea de la ciudad. Tras haber recorrido gran parte de sus calles, la idea de la panorámica no la vemos clara, en Cambridge encontramos el encanto de estar a pie de calle, de ese toque británico en decoración y, para qué engañarnos, el bajón de después de comer que nos convirtió en dos rocas.

Cambridge Inglaterra

Pero la Iglesia de St. Mary tenía algo muy bueno que ofrecernos, observamos que en lo que parecía su jardín había gente sentada comiendo, en una praderita verde que parecía ideal para descansar. Decidimos copiarlos, y entramos… con la única pega de que no era un jardín, era un cementerio… 

Tal era nuestro cansancio que, bajo un árbol nos sentamos, nos tumbamos, una crucecita a un lado, una tumba al otro, el sol filtrándose por las ramas del árbol que nos cobijaba, el murmullo de la gente hablando. 3 minutos de vídeo para grabar esa surrealista situación y 15 de siesta ¡Qué paz..! (y tanto pensaréis, una siesta en un cementerio, descansamos de muerte...).

Los 15 minutos sirven para sacar algo de fuerza, aunque no nos duraría demasiado…

Continuamos nuestro paseo por Cambridge, vamos en busca de los puentes públicos de los que antes
os hablábamos.

Lo primero que nos encontramos al lado de la Iglesia y frente al King’s College (esquina de Bene't Street y Trumpington Street) es el Reloj del Corpus.

Cambridge InglaterraOs encontraréis una especie de esfera plana redonda y bañada en oro con un saltamontes negro con cara de Pasaje del Terror encima. En la esfera dorada no hay número ni agujas, solo una hendiduras que se iluminan cada 5 minutos. Y es que solo cada 5 minutos el reloj marca la hora correctamente. Su autor dice que así se representa la irregularidad de la vida. Por otro lado, el bicharraco tiene nombre y se llama el Cronófago responsable de comerse el tiempo. Un toque dramático de lo que el paso del tiempo supone. Este reloj lo presentó en 2008 Stephen Hawkins

Este reloj es un auténtica maravilla, tardó en construirse 7 años, aunque comentan que un relojero llamado John Harrison intentó hacerlo en el s.XVIII sin terminarlo. Eso sí, la mecánica con la que funciona llamada “salto de saltamontes”, se basa en un movimiento pendular que él creó.

Lo cierto es que esa imagen, entre tétrica y extraña, hace del reloj un atractivo bastante difícil de fotografiar por el reclamo que despierta entre los turistas.

Nos acercamos a las inmediaciones del Queen’s College, tenemos mucha curiosidad por ver el famoso Puente Matemático, o Puente de Newton que dicen las leyendas. Para eso llegamos al Silver Bridge, desde allí se puede observar perfectamente esta curiosa construcción que comunica los edificios del Queen’s College, el nuevo y el viejo. La zona estaba muy animada y el flujo de embarcaciones de paseo por ese sistema de palo-empuje parecido a las góndolas, es incesante por el río Cam.

Desde la distancia, el Puente Matemático tiene una apariencia muy de imaginarte a Newton colocando tablones de madera rectos y desafiando a la gravedad, hasta ser capaz de construir ese puente que se observa sin un solo tornillo, tuerca, o elemento de sujeción. Para completar la leyenda, se dice que unos estudiantes, queriendo demostrar que también ellos podían, lo desmontaron y, al intentar volverlo a hacer… eso ya no se sujetaba y hubo que anclarlo.

Cambridge Inglaterra

Eso es lo que se cuenta pero parece ser que la realidad es otra. Que ese puente se construyó con posterioridad a la muerte de Newton, y fue William Etheridge el que se encargó de su diseño, que incluía desde el principio elementos de anclaje. Lo cierto es que el puente tiene enganche, y el hecho de construir esa curvatura con tablones totalmente rectos, sigue haciendo del Puente Matemático un rincón que los visitantes quieren contemplar.

Desde el Puente Silver miramos en dirección opuesta al puente matemático, allí se encuentra, para los amantes de Pink Floyd el primer local donde tocaron, The Anchor. Avanzamos por las calles hasta buscar otro de los puentes que hay más adelante donde podemos bajar al nivel del río. Desde ahí se observa el Darwin College, el primero de Cambridge en admitir alumnos de ambos sexos. Nos encontramos ante un embarcadero y una especie de parque que va por el margen del río donde Cambridge pasa de ser un lugar agitado en una tarde en agosto a un paseo casi solitario entre la vegetación.

Cambridge Inglaterra

En un rato estamos dando la vuelta, de nuevo el cansancio cae, cae mucho, nos duelen los pies, los riñones. La cámara ya no sabemos cómo sujetarla y pensamos en dejarla abandonada en cualquier rincón. Decidimos sacar un poco de fuerza y acercarnos a Magdalene Bridge, el otro puente público.

Allí mismo, se encuentra el lugar desde donde salen las barcas. Nos sentamos al borde del embarcadero y vemos a los barqueros (estudiantes principalmente) de cerca por primera vez. No van todos uniformados, pero sí que el pantalón corto de estampado escocés predomina. De fondo, otros chicos jóvenes están con su equipo de música regalándonos un sonido poco identificable por nosotros.

Cambridge Inglaterra

Nos quedamos 20 minutos ahí sentados, viendo las barcas ir y venir, haciendo punting, que es comparando como llevan los barqueros las barcas y como se las apañan los turistas para no caer directamente al agua, eso si que es un milagro y no el Puente de Newton o el Reloj del Escarabajo. 

Cuando nos vamos a poner de pie, no respondemos de nosotros, así que llega el momento de tomar una decisión. Queríamos cenar en un pub inglés, pero era tal el cansancio que el estómago estaba cerrado. Pensamos que tendríamos más noches para hacerlo, todas las vacaciones por delante en Inglaterra. Buscamos un supermercado para ir comprar avituallamientos.

Como nuestros itinerarios son densos y pueden estar condicionados por meteorología, queremos tener siempre comida con nosotros, seguir un poco la dinámica de Escocia, comidas nuestras, cenas en pubs. Pero en este caso no siempre pudo ser así.

Cambridge Inglaterra

Compramos agua, dulces, fruta, pan de molde, aperitivos, algo de embutido, y nos vamos en busca del autobús para volver al hotel.

No tardó demasiado en llegar y, de nuevo, en 15 minutos estábamos en nuestra parada. Descargamos el coche, llegamos a la habitación y ni las maletas había que deshacer, como decíamos en estos viajes, uno es una tortuga.

Al tocar la cama, tocamos el cielo. Como la habitación tiene cafetera, nos tomamos algo de lo que habíamos comprado, un café calentito, unas galletitas… y nos parece increíble todo lo que el día ha dado de sí y todo lo que queda por delante. Ponemos el despertador muy temprano… las 7.30 y nos dormimos casi hablando, recordándolo todo,… 

Al día siguiente, Canterbury, no se nos olvidará esa catedral, y los acantilados de Dover, un poquito de paisaje británico

¿Tienes planes hoy?

Cambridge Inglaterra



1 de marzo de 2015

13 días por el Sur de Inglaterra: preparando el viaje

¿Tienes planes hoy?
Recorrer durante 13 días el sur de Inglaterra ha sido una experiencia divertida, didáctica, preciosa… Pueblecitos de cuento, ciudades, catedrales totalmente impresionantes, costumbres diferentes y aventurillas de turisteo. Un viaje que hemos disfrutado el pasado verano de 2014 y os lo queremos contar.

Londres 13 días Sur de Inglaterra

Durante 13 días, hemos hecho multitud de paradas que se han caracterizado, entre otras cosas, por tener “casi siempre” un “más de algo”. Así, en este recorrido podréis descubrir “la calle más antigua de Europa continuamente habitada”, el “segundo reloj más antiguo del mundo en funcionamiento”, “la ciudad más pequeña de Inglaterra”, “el pueblo catalogado como más bonito del país”, la catedral gótica más antigua en uso de Inglaterra, “el castillo más grande y antiguo habitado del mundo” y un largo etcétera más que os iremos enseñando.

Castle Combe 13 días sur de Inglaterra

El diario de viaje que os traemos en esta ocasión es un poco más atípico que los anteriores que hemos realizado como 11 días en Escocia u 8 días por Nueva York. Decidimos que nos apetecía alquilar un coche y recorrer algunos de los pueblos y ciudades que hay en el sur de Inglaterra. Es algo que no es tan común, ya que algunos de los puntos que os vamos a comentar se pueden visitar desde Londres, en excursiones de un día en transporte público (otros no), pero nosotros, queríamos elaborar una ruta circular para recorrer parte del sur británico y poder “britanizarnos” de verdad.

Rye 13 días sur de Inglaterra

“...Y a lo Bridget Jones calzarme un pañuelo en la cabeza, unas gafas de sol y sumergirnos en la campiña inglesa, dejar cottage y granjas a los lados mientras el viento hace volar el pañuelo, y que“el que no escribe”, de chófer, me mirara con ojos golositos…” Vale me estoy viniendo arriba, íbamos por la parte del tour circular por el sur de Inglaterra, olvidemos la dramatización.

Así que, sin encontrar muchas experiencias en internet que hubieran hecho algo similar durante varios días seguidos, comenzamos a organizar nuestro viaje poco a poco. Lo hicimos por nuestra cuenta, reservando con antelación los vuelos, alojamientos y coche de alquiler.

Windsor 1 días por sur de Inglaterra Windsor 13 días sur de Inglaterra

























En cuanto a los 13 días de recorrido, es importante tener en cuenta que cogimos los vuelos con horarios muy ajustados para poder aprovecharlos al máximo, de manera que el día 1 del viaje a las 10 de la mañana ya estábamos en Cambridge, y el día 13 salimos de Londres a las 20.30 de la tarde, con lo cual tanto el día de ida como de vuelta fueron perfectamente aprovechables.

El itinerario que finalmente resultó fue el siguiente:


Mapa itinerario 13 días por el sur de Inglaterra

Comentaros que nosotros ya habíamos estado previamente en Londres. Esto hace que esos 3 días no fueran dedicados a descubrir un lugar desconocido, sino más bien a volver a visitar lugares que ya conocíamos y descubrir otros (las segundas visitas suelen ser geniales). Así que relataremos lo que hicimos e iremos mencionando qué cubrió esta visita y qué cubrimos en la anterior. 

Londres tiene muchísimo que ver, es una ciudad que nos encanta, una ciudad que nos da vida, en la que siempre parece que pasan cosas y tiene planes para ti (perfecto para el nombre de este blog). Así que, posteriormente al diario, hemos hecho una entrada con puntos clave de la ciudad: Visitar Londres: Guía de viaje rápida

Viajamos en agosto. En cada etapa os iremos comentando el alojamiento elegido y nuestras impresiones. Hoteles, Guest House, Inns (nueva modalidad para nosotros) y Bed and Breakfast, tenemos un poquito de todo.

Cambridge 13 días sur de Inglaterra

¿Qué necesitas para viajar a Inglaterra?

Aunque la mayoría que leáis esto es algo que seguro que ya conocéis, hacemos un pequeño guión recordatorio:

- El DNI (si eres comunitario) o pasaporte: con el Documento Nacional de Identidad vigente estás servido, pero también es válido el pasaporte. En nuestro caso llevamos los dos, simplemente por el hecho de prevenir. Si perdíamos uno, tendríamos documentación para volver a casa sin tener que estar moviendo papeleo. Cada vez estamos más cercanos a “las madres” que todo lo ven antes de que ocurra, da miedo.

- La moneda: sí, cuando entras en el Reino Unido todo es diferente. Un día alguien dijo, “lo importante es ese punto de diferenciación” y ellos lo llevaron al límite (moneda, clavijas eléctricas, conducción, unidades de medida…). Aunque no hay problemas para pagar con tarjeta en ningún lugar de los que fuimos, a excepción de algunos transportes, como autobuses, etc, algún alojamiento o parkings, lo recomendable es llevar dinero en efectivo. Y como diría “el que no escribe”: “mi padre siempre me ha dicho que el dinero te saca de problemas” (de fondo la banda sonora de El Padrino resuena en mi mente cada vez que me cuenta esto).

- Tarjeta Europea Sanitaria: no hace falta que tiréis de Seguro médico añadido, en este caso con la Tarjeta Europea, si tenéis algún problema, teóricamente, os atenderán. Si no tenéis la tarjeta en vuestro poder y no os da tiempo a solicitarla, lo aconsejable es tirar de un seguro de viaje que os cubra gastos médicos.

- Adaptador a la corriente: en el Reino Unido, el voltaje es el mismo que en España, pero las clavijas son diferentes. Así que debéis haceros con unos adaptadores que venden en cualquier ferretería si queréis disfrutar de vuestros aparatos eléctricos durante el viaje: móviles, cámaras, secador, etc.

- Paraguas e impermeable: El tiempo es cambiante y tiende a los chaparrones. Es así, nosotros viajamos en verano y fueron una prenda y un complemento imprescindibles en nuestro viaje.

Stow on the Wold 13 días sur de Inglaterra


Particularidades del viaje al Sur de Inglaterra.

A diferencia de nuestra experiencia en Escocia, en este viaje sí que pudimos comprobar lo que quiere decir “inestabilidad meteorológica”. Pudimos perfectamente interiorizar lo que son cambios de tiempo repentinos. 

El tiempo básicamente estuvo en los mismos intervalos de temperatura durante todo el recorrido. Los primeros días fueron soleados y más cálidos, para nuestro gusto hasta demasiado calurosas por la humedad (no más de 25 grados). Los siguientes fueron calcos unos de otros, de 15 a 21 grados, sol, nubes, cielos espectaculares que pasaban de nubes de Los Simpsons a cielos negros de película de terror, que nos encantaron. Los cielos de Mordor, como los llamábamos, eran impresionantes. Luego llegaba una gota y ya tocaba correr como si no hubiera mañana, cerrar el chubasquero (que siempre debía estar al alcance de la mano) proteger las cámaras como si fueran el Santo Grial porque, seguidamente, venía un aguacero como no los hemos visto antes. Cortinas de agua que sin piedad descargaban allá donde te pillaran, y eso no lo soportaban ni limpiaparabrisas, ni paraguas, ni impermeable, eso solo podía ser solventado con un cafecito calentito en un pub inglés, o con un soportal del “ temprano gótico inglés”, u otro tipo de refugio medianamente sólido. Eso sí, 15 minutos después volvía el sol, y todo lucía aún con más encanto.

Wells 13 días sur de Inglaterra

En este recorrido hay muchísimas cosas para ver, la mayoría están relacionadas con catedrales y edificios emblemáticos, por tanto, es un viaje que os contamos y relatamos para todos los que crean que les pueda gustar este tipo de turismo, es intenso, pero a nosotros nos ha encantado.

No tiene nada que ver con el viaje a Escocia, donde principalmente encontramos paisajes y muchos castillos, donde la mayoría destacaban por sus enclaves. Aquí, el viaje es un recorrido por ciudades y pueblos, de calles de cuento con catedrales que te dejan boquiabierto, con historias e Historia, con elementos artísticos…

En el sur de Inglaterra hay muchos puntos de interés, nosotros hicimos una selección y en el camino hemos ido encontrando, a los pies de la carretera, puntos que hemos dejado apuntados para otra ocasión y que no pudimos visitar, como Arundel… y otros que directamente tuvimos que descartar porque el viaje se nos iba de las manos, como el Castillo de Dover. Con esto, deciros que nuestros puntos no son los mejores, ni los peores (esperamos), son los que elegimos tras leer y leer pero que hay muchos más que se pueden incluir.

Winchester 13 días sur de Inglaterra

En Inglaterra, los precios son altos en general, y el cambio no colaboraba. En la mayor parte de lugares que entréis hay que pagar, y no son baratas las entradas. Comentaros que existe una tarjeta Pass para poder visitar lugares emblemáticos de Inglaterra, se llama English Heritage Pass. Nosotros, en esta ocasión, no la hemos cogido. Incluía alguno de los puntos de nuestro itinerario y si hubiéramos incluido el Castillo de Dover ya nos habría interesado, pero como no fue así, al final, vimos que no nos ahorrábamos de entrada nada. 

Para Londres hay otra tarjeta, la London Pass, que tampoco hemos utilizado dado que, como os decíamos, ya habíamos estado previamente en Londres y visitado las atracciones más significativas. Sí comentaros que existen otras opciones de ahorro, pero de esto os hablaremos más extendidamente en las entradas de Londres, para no alargar más, la ya de por sí eterna, entrada de introducción. 

El tema de la conducción es otra de las peculiaridades, por supuesto. Deciros que alquilamos un coche. Aunque para un viaje de dos personas es tentador coger un vehículo de los extra pequeños, hay que tener en cuenta que en este tipo de viajes uno va como las tortugas, todo el día con el caparazón a cuestas, es decir, con las maletas para aquí y para allá, por lo que para nosotros era importante que tuviera un maletero con algo de capacidad, porque luego aparcas el coche y no quieres que todo quede a la vista. 

Stow on the Wold 13 días sur de Inglaterra Winchester 13 días sur de Inglaterra


Llevad un GPS, no están mal las indicaciones, pero nosotros lo vemos bastante necesario. Ya hay que concentrar la atención en bastantes cosas como para estar muy pendientes de las indicaciones.

En Inglaterra cogimos un coche manual, por eso de abaratar un poco el viaje. “El que no escribe” fue el conductor (y me transmite que lo de las marchas no es tan malo como se puede imaginar) y yo la atenta copiloto. Las autopistas tienen de 2 a 5 carriles, velocidad máxima 113 km/h, sopor. Las carreteras comarcales, con bordillo lateral, dos únicos carriles, sin arcén, vegetación cortada a modo seto que te cierra como en un túnel de árboles, escasa visibilidad... 90 km/k. Ahí, parecía que estabas en una atracción de Port Aventura. Pasaba la naturaleza por tu vida a la velocidad de la luz. 

Seven Sisters 13 días sur de Inglaterra

Además, todo es extraño. Conducen por la izquierda, vale. Se adelanta por la derecha, vale. Esto ya lo habíamos hecho en Escocia, pero hay más...

¿Autopistas con rotondas? ¿Autopistas con semáforos? Ahí están toditas, toditas para sorprenderte cuando menos te lo esperas. Probablemente, éstas, junto con ser temporada de veraneo, fueran las responsables de los atascos de los “de antes” que nos hemos encontrado en las vísperas y fines de semana, por no hablar del que pillamos camino de vuelta a Stansted.

Miedo a las rotondas no debéis tener, es prácticamente imposible meterte en sentido opuesto. Entras en ellas con medio giro hecho, con lo cual girar a la derecha implicaría maniobrar. Otra cosa ya son los giros, que quizá sea lo que más hace crujir al cerebro, pero en unos días la cosa irá con bastante normalidad (dentro de lo que cabe) Si no con seguir a los demás.

Aparcamiento. En Inglaterra se paga por casi todo, y dentro de ésto está el aparcamiento. Éste era uno de los temas que más nos preocupaba a la hora de organizar el viaje, qué hacer con el coche en cada lugar de destino.

Bristol 13 días sur de Inglaterra

A ver, generalizando, hay tres fórmulas si nos referimos a ciudades:

1) Park and Ride (o P+R): básicamente, se trata de unas explanadas para aparcar en el medio de la nada, desde donde sale un autobús que te lleva al centro de la ciudad. Suele estar a unas cuantas millas del destino pero en las inmediaciones. Si se trata de destinos populares, suele haber más de uno repartidos en las diferentes carreteras que llevan al lugar, para que puedas parar antes sin tener que atravesar la población. 

Estos aparcamientos no funcionan todos igual. Unos tienen precio fijo para todo el día y por ese precio te incluye ya el autobús de ida y vuelta al centro. Otros tienen como tres tarifas, en intervalos horarios y pueden o no incluir el billete de autobús. 

En general, suele ser la opción más económica por ser la más lejana. Nuestra experiencia cuando los hemos usado ha sido muy buena, especialmente el de Canterbury.

2) Aparcamientos de larga estancia: estos aparcamientos están situados en la misma ciudad, pero no suelen estar en todo el centro, y tampoco suele haber muchos. Qué deciros, son espacios generalmente abiertos donde te permiten estar un número amplio de horas y que te indican las tarifas para cada intervalo de tiempo. Más caro que el P+R en función del tiempo que vayas a estar, pero más barato que los siguientes (los hemos usado bastante).

3) Aparcamiento de corta estancia: son esos aparcamientos en los que todos soñamos aparcar. El que está justo, justo, donde tú quieres ir. Te bajas y ¡tachán! todo el centro para ti. No has soñado con aparcar tan bien en tu vida. Son bastante caros y muchos tienen el estacionamiento limitado a 2 horas, 3 como mucho, con lo que te quedas corto.

4) Aparcamiento en la calle: en muchas calles parece que se puede aparcar, no se ve máquina por los alrededores, ni ningún cartel o señal. Pero si os fijais, enseguida, reconoceréis unas señales, en las que te dejan estacionar de 30 minutos a una hora y media. Si no las véis y la calle es de esas que tienen bastantes sitios y os parecen una maravilla para aparcar, por situación, etc, casi al 95% será de las que tienen este tipo de tarifas (recomendamos preguntar a alguna tienda que esté allí, la gente es muy amable). Para turismo no es una opción válida

5) Aparcamientos privados: terrenos privados que habilitan como aparcamientos, en general los precios estaban bastante en la línea del resto, así que también puede ser una opción.

Cambridge 13 días sur de Inglaterra Londres 13 días sur de Inglaterra

























Nosotros hemos llegado a decir que, a pesar del precio de la gasolina, nos salía más barato tener el motor encendido que apagado, con esto de los parkings.

Os dejamos esta web donde podréis buscar aparcamientos. Es muy útil, vienen precios, distancia y tipos. Podéis coger las coordenadas, aunque luego allí, más o menos, todo se ve fácilmente.

Ya se nos ha ido la introducción de las manos, y no era nuestra intención. Irán saliendo más cositas y ampliándose información en el diario de viaje. Esperamos que lo disfrutéis y, sobre todo, que os pueda servir de ayuda si alguien está planificando viajar al sur de Inglaterra.


¿Tienes planes hoy?

Wells 13 días sur de Inglaterra



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